- Científicos dicen que es sólo el principio del “efecto invernadero”
Luis E. DuarteEspecial para LA PRENSA
BERLÍN.- En Alemania el río Elba inunda Dresden, Turingia y Baviera, en Rusia han muerto unas cien personas en las riberas del Mar Negro y la cifra puede aumentar en los próximos días. En la República Checa se evacuó en Praga uno de los barrios medievales más famosos de Europa con unas 50 mil personas y se teme que la región de Bohemia termine también anegada. En Austria el temporal ha aislado varias comunidades pequeñas a orillas del Danubio.
El fin de semana en Italia la región de Toscana padeció iguales inundaciones y las vías de comunicación quedaron destrozadas, provocando pérdidas en la agricultura de 280 millones de dólares.
Pareciera Centroamérica. Es la primera vez en tiempos modernos que se conoce una catástrofe en Europa de carácter continental.
En el sur y mediterráneo europeo es todo lo contrario. España, Grecia y Turquía registraron esta semana altísimas temperaturas que rompieron todas las marcas, incluso en Creta el termómetro registro 42 grados centígrados.
Pero en el paraíso turístico español, Mallorca, el domingo pasado el verano fue interrumpido por una tormenta inesperada que inundó la isla, mientras en la mediterránea Barcelona nevó el mismo día.
CIENTÍFICOS PONEN EL DEDO EN LA LLAGA
El martes en Alemania, los científicos advirtieron que las impredecibles inundaciones en Europa Central y Rusia son consecuencias del ya temido efecto invernadero. No se trata de un evento que cabrá en los calendarios del siglo como un récord histórico, sino, es parte de algo que se irán repitiendo en el futuro.
El investigador de fenómenos climáticos, Joachim Schellnhuber, advirtió que Europa vivirá en el norte cada vez más lluvias mientras al sur las precipitaciones vendrán a menos a consecuencia del calentamiento del planeta.
Las tormentas y consecuencias serán mayores advirtió el científico, no solamente en Europa, sino, en todo el mundo.
“Tenemos a toda costa que evitar que el clima aumente dos grados más, pero será difícil lograrlo”, dijo Schellnhuber al responder a un diario alemán por una medida para evitar un empeoramiento del ambiente.
“Lo que vivimos ahora son apenas pequeñas senales del futuro cambio climático. Será peor”.
“Hoy estamos remojando las consecuencias de un siglo de industrialización”, advirtió el Ministro del Ambiente de Alemania, Juergen Trittin.
A sólo dos semanas de la Cumbre Mundial en Johannesburgo, Sudáfrica, los países ricos deberían decidir por medidas cautelares en favor del medio ambiente, aconsejó el ministro.
El prestigioso diario Frankfurter Allgemeine Zeitung señaló en un comentario de opinión que ahora las consecuencias directas del cambio climático es un problema de Europa, pues los daños catastróficos no recaen más exclusivamente sobre los países llamados “exóticos”.
88 MUERTOS
Decenas de miles de checos abandonaron el martes el centro histórico de Praga rumbo a terrenos más altos, mientras las lluvias torrenciales desencadenaban las peores inundaciones en Europa central y oriental en décadas. Por lo menos han muerto 88 personas y los daños ascienden a millones de dólares.
Las amenazantes aguas turbias del río Moldava avanzaron el martes hasta los confines del centro histórico de Praga, anegando palacios y residencias de la época de los Habsburgos en la isla de Kampa. Las autoridades dijeron que es la peor inundación en la capital desde 1890, según la agencia AP.
En la provincia austríaca de Salzburgo, más de mil edificios estaban bajo las aguas. Las autoridades dijeron que unos 60,000 austríacos fueron evacuados de sus hogares o padecieron daños por las aguas.
El Ministerio de Defensa dijo que 8,000 soldados luchaban contra las inundaciones en la provincia de Alta Austria y a lo largo del crecido Danubio.
“La Alta Austria es la imagen de la desolación”, dijo Josef Puehringer, gobernador de la provincia.
La mayoría de las víctimas se registraron en Rusia, donde por lo menos 58 personas murieron a fines de la semana pasada. Casi todos eran turistas rusos que pasaban vacaciones junto al Mar Negro y que quedaron atrapados por las crecidas.
En la República Checa la cifra de muertos ascendió a ocho, y se reportaron otros siete en Austria, donde bomberos y voluntarios de la Cruz Roja apilaban bolsas de arena para contener las aguas del Danubio.
Las represas cedieron en el pueblo de Ybbs en la Baja Austria, y las cuadrillas de emergencia despejaban los escombros a lo largo de las vías ferroviarias.
En Alemania, donde bomberos y soldados reforzaban las defensas, un hombre de 71 años se ahogó el lunes por la noche en Dresden, y las autoridades dijeron que otros tres están desaparecidos. Varias represas corrían peligro de ceder en los pueblos junto al Danubio cerca de Passau, ciudad sobre la frontera austríaca cuyo sector histórico estaba completamente sumergido el martes.
En Rumania, las inundaciones y fuertes vientos mataron al menos a siete personas en los últimos días. En el sector oriental del país, ráfagas de hasta 100 kilómetros por hora derribaron una casa el lunes y murieron una mujer de 24 años y su bebé.
En la República Checa se ordenó a por lo menos 40,000 residentes de las zonas bajas de Praga —ciudad de un millón de habitantes— abandonar sus hogares el martes, y el Hotel Intercontinental, de 340 habitaciones, fue evacuado. (AP)