AP
SAO PAULO.- Luiz Inacio Lula da Silva, líder en la puja por la presidencia de Brasil en las elecciones de octubre, anunció que acepta, “por ser inevitable”, el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), que garantizó a este país un flujo de 30,000 millones de dólares en los próximos 15 meses.
El dirigente dijo que la crisis resulta de la vulnerabilidad externa de la economía de Brasil, a causa de los errores del gobierno que conduce al país desde principios de la década pasada.
“Dentro de ese modelo, fue inevitable recurrir otra vez al FMI. Siempre dijimos que era mejor no tener que ir al FMI. La historia reciente de la intervención del fondo en América Latina es un testimonio de graves equivocaciones de su concepción monetaria, ortodoxa y recesiva”, señaló Lula.