Consuelo Sandoval [email protected]
Miembros del cuerpo diplomático acreditado en Nicaragua reaccionaron ayer con prudencia a las revelaciones de las evidencias presentadas por el gobierno del presidente Enrique Bolaños, contra su antecesor Arnoldo Alemán.
El embajador sueco, Klas Markensten, no quiso comentar la presentación de pruebas contra Alemán, no obstante, exteriorizó que “va a ser muy interesante ver el desarrollo del asunto. Me complace que la lucha contra la corrupción todavía es muy importante en la agenda del gobierno”.
Recordó que Suecia, junto a otros países europeos, aportaron dinero para que el gobierno creara un fondo anticorrupción, sin necesidad de condicionar la presentación de pruebas de actos de corrupción.
El embajador de Taiwan, Antonio T. Sai, expresó que la campaña contra los actos de corrupción es necesaria e importante en todos los países del mundo, alegando que es una mala costumbre humana que sucede en todas partes.
Dijo que no se podrá definir si en Nicaragua se desviaron fondos provenientes de los recursos que otorgó su país para proyectos sociales.
El embajador de Chile, Carlos Dupré, declaró que “la corrupción no puede aceptarse en ningún país del mundo”, pues en su opinión está absolutamente comprobado que perjudica al pueblo, y que, sin duda alguna, tiene que ser objeto de sanción.
Valoró positivamente que la crisis en la que está envuelto el país tenga una salida a través “del cauce constitucional, que no haya violencia, enfrentamientos, que sea por la vía judicial, diálogo político, o que la salida pueda resolverse en el marco institucional”.