- Frenaron a Miguel Tejada
Gerald Hernández [email protected]
El proyectil 23 de Mike Piazza este año, no sólo fue útil para que los Mets vencieran 5-1 a Milwaukee, también sirvió para alcanzar a Johnny Bench en el segundo puesto de los receptores más jonroneros de la historia.
Con 327 cuadrangulares, Piazza y Bench únicamente son superados por Carlton Fisk, quien envió 351 pelotas a las graderías. Pero, mientras Bench y Fisk disfrutan de su membresía en Cooperstown, Piazza está en su apogeo y seguramente la próxima campaña se convertirá en el rey absoluto de los vuelacercas entre los hombres del peto y la careta.
Pedro Astacio (11-4) ponchó a 10 y mejoró su efectividad a 2.95 en el triunfo de los Mets.
Jarrod Washburn (14-3) mantuvo a Anaheim como el mejor equipo de segundo lugar en la Americana, al derrotar 11-2 a los Medias Blancas con jonrones de Tim Salmon (18) y Brad Fullmer (14), Magglio Ordóñez (25) rugió inútilmente por Chicago.
Boston se alejó a juego y medio de Anaheim y los Atléticos se acercaron a dos y medio, al aplastar 9-1 a los Medias Rojas. Mark Mulder llegó a 13 triunfos, neutralizando a Cliff Floyd en su debut en el Fenway Park.
Miguel Tejada estuvo de 4-0 por Oakland y perdió su racha de 24 desafíos dando de hit. Tejada que a un partido del récord del equipo, impuesto por Jasón Giambi en 1997.
Los Royals se soltaron con 17 hits, incluyendo 4 de Raul Ibáñez y 3 de Carlos Beltrán y Michael Tucker, para doblegar 6-2 a los Yanquis y Mike Mussina (13-6), a pesar del cuadrangular 21 de Raul Mondesí.
Los Azulejos estuvieron aún más feroces, al coleccionar 20 cohetes en el triunfo 14-12 sobre Seattle. Shannon Stewart, Erick Hinske y Orlando Hudson, quien estuvo frente a Asdrudes Flores en el Mundial de Taiwán en el 2001, dieron 4 imparables cada uno en respaldo del pitcheo de Roy Halladay (14-4), quien mejoró su efectividad a 2.74. John Olerud disparó su jonrón 19 e impulsó 4 carreras por los Marineros.
Dave Mlicki (4-7) y cinco relevistas, incluyendo el rematador Billy Wagner, se combinaron por Houston para blanquear 2-0 a los Marlins. Lance Berkman empujó las carreras de los Astros y se afianzó en el liderato de producidas del viejo circuito con 89.
El nudillista Steve Sparks (6-11) sobrevivió toda la ruta ante la fuerte artillería de Texas y los derrotó 8-2 con la ayuda del proyectil 12 de Carlos Peña. Chan Ho Park (4-6) sufrió el revés y lanza para 7.14.
Otro lanzador de rendimiento insospechado fue Masato Yoshii (3-4) quien lanzó juego completo en el éxito de los Expos 10-1 sobre San Luis. Chuck Finley, quien arrancó ganando sus primeros dos partidos con los Pájaros Rojos, ahora lleva dos tropiezos consecutivos y su efectividad ha saltado a 6.23. El panameño José Macías, quien jugó con Chinandega en 1996, estuvo al frente del ataque de Montreal con 4 hits y 3 anotadas.
Charles Nagy consiguió su primer triunfo del año y el 50 de su carrera en el Jacob Field de Cleveland, al derrotar 4-2 a Tampa Bay con el respaldo del cuadrangular 33 de Jim Thome, quien se colocó a 4 truenos de Alex Rodríguez, el máximo tumba cercas de la Americana.
El primer jonrón de Luis López con el uniforme de Baltimore fue con las bases llenas y sirvió para conducir a su equipo a la victoria 9-2 sobre Minesota.
JONRÓN DE BONDS
Al cierre de esta edición, Barry Bonds estaba a un jonrón de convertirse en el cuarto artillero de la historia con 600 “palos”, al conectar uno contra los Cachorros, en un juego que ganaban los Gigantes 7-6 en 6 episodios.
Y Curt Schilling, quien estaba en busca de su triunfo 19, estaba 1-1 en 7 episodios frente a Kevin Millwood y los Bravos.
MAL RECIBIMIENTO
Mark Hendrickson, quien jugó en la NBA para New Jersey, Filadeldia, Cleveland y Sacramento entre 1996 y 2000, alcanzó una meta que para Michael Jordan fue imposible: llegar a las Grandes Ligas.
Sin embargo, Hendrickson no tendrá muy buenos recuerdos de su debut, pues fue apaleado con 3 hits, 2 boletos y 5 carreras en un tercio de inning frente Seattle, en relevo de Roy Halladay de Toronto.
Su efectividad es más alta que el promedio de puntos de un equipo en un partido de baloncesto, pues quedó en 135.00.