Desde su propio terreno, y al otro lado de la malla que separa a los vivos de los muertos, estas cruces se levantan tristes, apuntando a las casas vecinas del Cementerio General.

Cementerios agonizan y tumbas se agotan

De 40 cementerios en Managua, cuatro son legales y tres sobrepasaron su vida útil José Adán Silva [email protected] Un diagnóstico sobre la situación actual de los cementerios en la capital reveló que los principales camposantos públicos están agonizando por el paso inclemente del tiempo, asimismo, las tumbas administradas por los cementerios públicos se están acabando […]

  • De 40 cementerios en Managua, cuatro son legales y tres sobrepasaron su vida útil

José Adán Silva [email protected]

Un diagnóstico sobre la situación actual de los cementerios en la capital reveló que los principales camposantos públicos están agonizando por el paso inclemente del tiempo, asimismo, las tumbas administradas por los cementerios públicos se están acabando a paso acelerado.

El estudio se llama “Análisis de los Cementerios de Managua y recomendaciones para la administración de los servicios que brindan”, y fue elaborado durante todo 2001 por el funcionario de la Dirección de Urbanismo de la Alcaldía de Managua, José Adams Sandoval.

“Se hizo un diagnóstico sobre las condiciones de los cementerios, y se descubrió que de 40 cementerios en Managua, sólo 4 son legales, pero ya sobrecumplieron su vida útil. El resto son cementerios espontáneos que no están administrados por la Alcaldía de Managua. Muchos de ellos no cumplen con los requisitos mínimos de construcción y normas de higiene”, revela Sandoval, quien menciona como una de las causas del agotamiento de la capacidad de almacenamiento de muertos, las guerras civiles y los desastres naturales ocurridos en las últimas décadas.

Los cuatros cementerios legales son el Oriental o Periférico, construido en 1959; el Cementerio General u Occidental, abierto en 1923; el San José o Sabana Grande, abierto en 1993, y el San Pedro, inactivo, creado a mediados del siglo XIX, abandonado a mediado de los años 20 del pasado siglo, y declarado patrimonio histórico de Managua en 1991.

GUERRA SATURO CEMENTERIOS

De acuerdo con las investigaciones de Sandoval, un cementerio tiene una vida útil de 20 años, lo que obviamente lo lleva a concluir que ninguno de los cementerios públicos legales y activos reúne todas las condiciones para garantizar la seguridad de los cadáveres, los visitantes y los vecinos de los cementerios, aunque se estén impulsando planes para alargar la vida útil de los mismos.

El Cementerio Oriental fue construido en 1959, bajo la administración de Luis Somoza, y fue diseñado para tener una vida útil de 50 años, pero en condiciones normales. Sin embargo, fue clausurado en 1991, es decir 18 años antes de lo previsto.

Cuenta Sandoval que entre las causas que llevaron a la saturación de los cementerios públicos están las guerras civiles.

Entre 1979 y 1990, en los años más duros de la guerra civil nicaragüense, el gobierno sandinista orientó enterrar ahí a la mayoría de los caídos, y con más de 15 mil muertos en 11 de años de guerra, más otros muertos por otras causas, la capacidad del Cementerio Oriental llegó a su fin en 1991, cuando el entonces alcalde de Managua, Arnoldo Alemán, ordenó cerrarlo. Sacrificando las áreas verdes, y haciendo de tripas corazón, dicho cementerio aún tiene 200 lotes disponibles para emergencias sociales.

SOLO QUEDAN 1,500 LOTES

En el caso del Cementerio General, hay mil lotes disponibles, mientras que en el San José, existe capacidad para 300 lotes. Entre los tres cementerios públicos activos, apenas hay 1,500 lotes disponibles.

Una de las principales fallas de los viejos cementerios es su sistema de drenaje. Sandoval señaló que el sistema de drenaje de los cementerios públicos es obsoleto, porque todos tienen más de 50 años de servicio.

“Cuando esos cementerios fueron construidos, estaban fuera de la ciudad, ahora están en el centro de núcleos urbanos, y sus desagües caen a las casas vecinas. Cuando un cementerio se llena de agua, los cadáveres flotan, por el problema de drenaje, el agua socava las bóvedas y sacan materia, y la arrastran cuando se fusionan con las corrientes. Hay que hacer un estudio, una inversión, un plan de drenaje para evitar riesgo de salud. A veces por eso se dan los malos olores, porque un muerto aun siete años después de enterrado sigue lleno de materia y produce riesgos en la salud de las personas”, explica Sandoval.

Como ejemplo, dijo que todos los cementerios deberían estar alejados de la ciudad o de centros urbanos, y su construcción se debería basar en estudios de terrenos, para evitar que contaminen el manto acuífero, como se sospecha que actualmente ocurre.

PODRIAN CONTAMINAR AGUAS

Su teoría es que antes en la construcción de los cementerios públicos, en tiempos de Somoza, se ignoraban las recomendaciones de los arquitectos y se construían donde querían, sin respetar las normas de construcción de cementerios, incluyendo la distancia de los cementerios de los mantos de agua subterráneo.

De esto no se descarta que algunos cementerios espontáneos podrían estar contaminando fuentes de agua subterráneas con líquidos como formalina, cal, y demás sustancias químicas que se desprenden de los cadáveres.

En el estudio se encontró, además, que a inicios del año pasado en los cementerios no existían normas de seguridad, había problemas con la calidad de las construcciones (las bóvedas fueron mal hechas y dejaban escapar olores y sustancias putrefactas), no había personal permanente de mantenimiento; desde 1972 no había iluminación interna en el Cementerio General, los libros de registros fueron muy mal manejados y se perdió mucha documentación histórica.

Esta situación de desorden provocaba que pandilleros, vagos y todo tipo de personas visitaran, al amparo de la oscuridad, los cementerios para ingerir licor, drogas, provocar orgías sexuales, profanar y robar tumbas, actos de necrofilia y hasta actividades satánicas, como ritos y sustracción de “tierra de muerto”, cabellos y huesos de cadáveres, para practicar embrujos y hechicerías.  

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí