- Francisco Arancibia dice que gracias a Santo Domingo él y sus tres pequeños se encuentran bien de salud
Mariela Fernández [email protected]
El poco dinero que obtiene de la venta de periódicos en los semáforos no le impidió a Jairo Francisco Arancibia, de 36 años, regalar unos 200 paquetes de comida a las personas que trabajan en el basurero conocido como “La Chureca”, en pago a una promesa hecha al patrono de Managua, Santo Domingo de Guzmán.
Arancibia aseguró que sus tres hijos tenían problemas al caminar. “Yo le pedí a Santo Dominguito que me los curara y ahora estoy pagando lo que le prometí a cambio”.
Este es el primer año que paga su promesa y según él continuará cumpliéndola hasta que Dios le preste vida. “Si es posible hasta mis propios hijos van a continuar regalando comida a esta gente principalmente a los niños, en agradecimiento al favor hecho”.
OTRAS PROMESAS
Además de regalar comida en “La Chureca”, ayer Arancibia llevó a sus pequeños con los ojos vendados a la Iglesia de Las Sierritas para que le bailaran al santo, agradeciéndole el milagro de haberles permitido caminar sin complicaciones.
Pero no sólo por el milagro hecho a los niños es que Arancibia agradece al patrono de Managua, sino que además hoy lo va a traer a Las Sierritas y lo acompaña bailando hasta Repuestos La 15, en agradecimiento por haberlo curado.
“Estuve en coma durante tres meses, luego me internaron en el hospital psiquiátrico, mis padres hicieron la promesa al Santo que si me curaba todos los años iba a venir a bailarle, y así ha sido desde hace más de 10 años y será hasta que me muera” señaló.