Fabián [email protected]
AL PERRO MÁS FLACO…
Si bien no se puede hacer una comparación con el derroche del anterior gobierno, la actual administración está lejos de la austeridad que prometió. Y a la hora de sacar manteca, que hay que sacarla, se busca en las costillas de los más flacos y no en las propias gorduras que sería más fácil. ¿Por qué ponerle impuesto a la canasta básica y no rebajar los megasalarios? ¿Por qué no hacer que los diputados paguen sus impuestos como todo el mundo?
PRIVILEGIOS MILITARES
Hay causas que no tienen defensa. Así, cuando el Ejército apela a que se mantengan las exoneraciones de impuestos de los productos que venden en su tienda y supermercado, dice el general Carrión que es para defender “el salario real de los soldados y sargentos”. Hay dos razones para desmentirlo. Una, que no es cierto que sean los soldados y sargentos quienes más compran productos exonerados, pues aunque tuviesen el acceso que tienen, la oficialidad del Ejército no tiene dinero para gastar. Y dos, que si es por los salarios bajos que se van a extender las exoneraciones, habría que incluir a los maestros y trabajadores de la salud en las exenciones de impuestos. ¿Por qué un soldado va a tener más privilegios que un maestro?
UN OJO DE LA CARA
¡Cuánta injusticia se ve en Nicaragua! Unos ancianos pierden sus ojos por negligencia del sistema de salud y después de años de pelear para que les indemnicen, el Estado finalmente decide darles cinco mil córdobas por cada ojo perdido y dos mil córdobas mensuales por lo que les queda de vida y sanseacabó. Es que se ha perdido el humanismo. Para eso basta que el funcionario que decidió esa solución se hubiese puesto por un momento del otro lado. ¿Se daría por satisfecho con cinco mil córdobas si él fuese quien perdiera uno de sus ojos?
GRANDES SECRETOS
Este es el país de los grandes secretos. Documentos que no sólo deberían ser públicos, sino haber nacido del consenso ciudadano, se vuelven secretos de Estado por el solo temor a que la gente conozca la verdad. ¿Qué se negoció con el FMI? ¿Cuál es el contrato que se firmó con Unión Fenosa? ¿Y no es que la verdad nos hará libres?
PAÍS DE GANGAS
Este es el único país del mundo que paga para que le compren las empresas que le dan más dinero. Viejita o no, Enitel siempre fue una empresa rentable, que le dejaba al Estado mucho dinero, tanto que hasta algunos funcionarios que conocemos le pegaron buenas ordeñadas con notas de crédito. Pero, había que matar la gallina de los huevos de oro y se vendió… El Estado le regala el dinero a los compradores para que compren y, no sólo eso, se compromete a hacerles algunas regalías para que se lleven el paquete y no vayan a gastar la plata, regalada, en otro negocio. ¡Qué tal! Uno pensaría que quienes estuvieron detrás de todo esto son unos perfectos incompetentes, si no es porque supiéramos que son más mañosos que mandados a hacer.