- Justicia determinará quién lo violó y con quién quedara menor ultrajado
Mercedes PeraltaCORRESPONSAL/LEÓ[email protected]
A partir de hoy, los juzgados leoneses volverán a ser el centro de atención de los medios de comunicación y de la sociedad, cuando llegue a declarar el niño de Achuapa en el proceso judicial que se sigue para determinar si es cierto que fue violado por su padrastro y otros siete hombres, como él lo afirma, o si el culpable de todo este escándalo es un “padrino” que lo tuvo cuatro meses en su casa en Matagalpa.
Junto a eso, la delegada del Ministerio de la Familia, Ligia Icaza Orozco, tratará de sobreponerse a la “vergüenza pública”, a que se sintió sometida, y a la apertura de un proceso judicial en su contra, ordenado cuando se negó a entregar a la criatura, para que no regresara con los supuestos violadores.
COMO UNA DELINCUENTE
“Ha sido humillante para mí, porque me sentaron en el banquillo de los acusados dándome el trato de una delincuente. Tuve un lapsus y olvidé el nombre de la psicóloga de la Comisaría de la Mujer; los abogados presentes se burlaron de mí, hubo falta de ética y me expusieron a la vergüenza pública”, manifestó la delegada Icaza, que solicita al fiscal auxiliar, Freddy Arana Rivera, sus oficios para que la justicia leonesa le dé en depósito al niño.
“No era mi voluntad desobedecer a las juezas, pero el niño en diferentes entrevistas había expresado que no quiere volver a su casa en Achuapa, porque sus tíos lo violaron. Él manifiesta que quiere quedarse con su padrino Esman, y nuestra obligación es protegerlo como dice el Código de la Niñez y me faculta la Ley 290 de Organización y Competencia Ministerial”, argumentó la delegada.
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