Con el fin de obtener buenos rendimientos productivos, los agricultores buscan cómo mejorar las variedades de semillas.

Pretenden mejorar semillas de maíz y frijol

Nicaragua fue sede de Encuentro Mesoamericano de Fitomejoramiento participativo Campesinos pueden decidir sobre variedades de su preferencia Alina Lorío LiraCORRESPONSAL/[email protected] Ocotal fue la sede del Primer Encuentro Mesoamericano de Fitomejoramiento Participativo de las diversas variedades de semilla de maíz y frijol, con participación de representantes de Honduras, Costa Rica, México, Cuba y Nicaragua, este último […]

  • Nicaragua fue sede de Encuentro Mesoamericano de Fitomejoramiento participativo
  • Campesinos pueden decidir sobre variedades de su preferencia

Alina Lorío LiraCORRESPONSAL/[email protected]

Ocotal fue la sede del Primer Encuentro Mesoamericano de Fitomejoramiento Participativo de las diversas variedades de semilla de maíz y frijol, con participación de representantes de Honduras, Costa Rica, México, Cuba y Nicaragua, este último con productores de Pueblo Nuevo y Condega.

Desde hace más de dos años, el Programa de Fitomejoramiento Participativo trabaja con agricultores, científicos, Organismos No Gubernamentales, universidades e instituciones del Estado, con el objetivo de mejorar las variedades locales de maíz y frijol.

Rafael Guerrero, responsable del Programa de Mejoramiento Participativo de las Variedades de Maíz y Frijol, en Nicaragua, detalló que lo novedoso del caso es que por primera vez se le abre espacio a los agricultores para que decidan sobre las variedades de su preferencia, donde los científicos reconocen el conocimiento empírico de los productores y aceptan sus aportes.

El programa también tiene la novedad de que la semilla ya no sólo se estudia en los centros científicos, ya que ahora se involucran organizaciones de apoyo al sector productivo como Ciprés en Nicaragua, la Unión General Obrera Campesina de México, el Proyecto Participativo Centroamérica de Honduras, las Asociaciones de Productores y Universidades en Costa Rica, y el Instituto de Ciencias Agrícolas y Asociación de Pequeños Agricultores de Cuba, entre otras.

Para Guerrero, este programa tiene una suma de esfuerzos de agricultores, innovadores, mejoradores de las variedades y organizaciones, que luchan por mejorar las condiciones de vida los agricultores, científicos y centros de investigación que se han propuesto trabajar a la par de los productores agrícolas.

Los procesos de mejoramiento de las semillas de maíz y frijol, según el responsable del programa, se hacen con las variedades sumamente importantes en la dieta de los pobladores de Mesoamérica (países desde México hasta Panamá), una región donde abundan las variedades silvestres y mejoradas por los propios agricultores.

ESPACIO DE REFLEXIÓN

El encuentro en Ocotal es parte de un proceso de reflexión con los agricultores para que los técnicos del programa conozcan cómo ha llegado a ellos la asistencia técnica y el proceso de acercamiento de los científicos en el mejoramiento de sus variedades de semilla, así como extraer lecciones y hacer un alto a la mitad del camino para compartir experiencias e intercambiar ideas de productores de un país a otro.

Ese proceso de reflexión implicó una gira por las diferentes propiedades agrícolas del departamento de Nueva Segovia. Su inauguración tuvo la bienvenida del alcalde anfitrión, Edward Centeno.

INTERCAMBIO DE EXPERIENCIAS

En el encuentro, el agricultor Santos Luis Merlo, socio de la cooperativa Comarsa de El Rosario, Pueblo Nuevo, departamento de Estelí, sostuvo que el intercambio de experiencias favorecerá los niveles productivos de cada uno de los productores atendidos por el Programa de Mejoramiento Participativo de las variedades de maíz y frijol.

“Estamos haciendo lo correcto con mejorar lo nuestro. Los productores nicaragüenses sabemos que hemos tenido grandes dificultades con las variedades enlatadas, y el reto es grande, pero un día no muy lejano vamos a tener excelentes resultados con variedades nativas, nuestras”, dijo Merlo.

Para este campesino, el programa es una gran escuela que va a darle muchas enseñanzas para enfrentar las grandes dificultades que los pequeños agricultores tienen con la semilla en el momento de querer sembrar. “Jamás vamos a cambiar nuestras variedades por algo que no conocemos, y vamos a enfrentar ese reto”, insistió el pequeño productor de Pueblo Nuevo.  

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