- Gobierno estadounidense plantea crear gigantesca estructura de seguridad con 200,000 funcionarios a un costo de US$ 100,000 millones
- Plan preconiza la extensión de
los poderes presidenciales para
organizar defensa contra ataques químicos, biológicos y nucleares
AFP
WASHINGTON.- El presidente estadounidense, George W. Bush, solicitó al Congreso mayores poderes al someter este martes un detallado plan antiterrorista para proteger a Estados Unidos en el futuro contra atentados perpetrados con armas de destrucción masiva.
Ese plan, elaborado durante los últimos ocho meses, reforzará la transformación de los servicios de seguridad interna en un poderoso ministerio de casi 200,000 funcionarios, que reagrupará los esfuerzos de más de un centenar de agencias federales.
Al presentar su plan, Bush subrayó que Estados Unidos continúa siendo una nación enfrentada a una amenaza “nueva y cambiante, que reviste diversas formas, frecuentemente invisibles”, y llamó a sus compatriotas a aceptar el desafío.
“Si no reaccionamos —precisa el documento de 70 páginas sometido por el mandatario al Congreso— nuevos ataques terroristas, potencialmente perpetrados con las armas más destructivas del mundo, se cernirán sobre el futuro de Estados Unidos”.
Bush advirtió en el documento que la divulgación de conocimientos y medios de construir armas químicas, biológicas, radiológicas y nucleares continuará expandiéndose inexorablemente. “Si nuestros enemigos pueden procurarse esas armas, querrán probablemente utilizarlas, y las consecuencias de tales ataques serán mucho más devastadoras que las sufridas por los ataques del 11 de septiembre”.
El plan hecho público por la Casa Blanca, comprende un amplio abanico de medidas. Preconiza, principalmente, la extensión de los poderes presidenciales para reorganizar organismos federales y una revisión de los cometidos de las fuerzas armadas, para posibilitar su intervención en el territorio nacional a fin de reforzar la seguridad interna.
Recomienda también un inventario completo de las infraestructuras vitales del país y la puesta en práctica de un plan secreto para garantizar su protección.
Entre las medidas propuestas en el plan figura también:
La aceleración de la reorganización del FBI para convertirlo, fundamentalmente, en una agencia antiterrorista y reforzar su capacidad de análisis.
La creación de una división de inteligencia sobre las amenazas terroristas en el seno del futuro ministerio de seguridad interna.
La puesta en práctica de “equipos rojos” de falsos terroristas encargados de probar la eficacia de las medidas adoptadas.
Mejoramiento de la protección de las grandes redes informáticas, y otros.
LOS PUNTOS PRINCIPALES
He aquí los principales ejes de la estrategia propuesta este martes por el presidente estadounidense George W. Bush para luchar más eficazmente a nivel nacional contra el terrorismo:
TRES OBJETIVOS ESTRATÉGICOS
– Impedir atentados terroristas en Estados Unidos.
– Reducir la vulnerabilidad del país frente al terrorismo.
– Minimizar eventuales daños en caso de atentado.
ORGANIZACIÓN Y MOVILIZACIÓN
– Transformación de los servicios de seguridad interna en un poderoso ministerio de casi 200,000 funcionarios, que reagrupará los esfuerzos de más de un centenar de agencias federales.
– Coordinación de esfuerzos entre las distintas administraciones a nivel federal y locales.
– Llamado al sector privado a cooperar en la protección del país, desarrollando nuevas tecnologías y acelerando la investigación médica.
SEIS MISIONES CRUCIALES
– Inteligencia y alerta: reorganización del FBI y reforzamiento de su capacidad de análisis con la creación de una división de inteligencia sobre las amenazas terroristas en el seno del futuro Ministerio de Seguridad Interna.
– Refuerzo de la cooperación internacional en la lucha antiterrorista y la ampliación de los procedimientos de extradición.
– Contra terrorismo interno: mejoramiento de la coordinación entre agencias y servicios de policía judicial, reorganizar el FBI para convertirlo en un cuerpo antite-rrorista.
– Protección de infraestructuras: establecer un inventario completo de las infraestructuras vitales del país y la puesta en práctica de un plan secreto para garantizar su protección.
– Defensa contra ataques masivos: impedir el uso de armas de destrucción masiva por parte de terroristas, mediante mejores medios de detección.
– Preparación y respuesta de emergencia: integración de los planes actuales de respuesta de emergencia en un plan nacional, garantizar la comunicación entre los distintos servicios de emergencia a nivel nacional, preparar al personal de salud para eventuales catástrofes provocadas por armas nucleares, biológicas, químicas y biológicas, prever una asistencia militar a las autoridades civiles.