María Antonia López M. [email protected]
La presidenta del Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS), Eda Callejas, reconoció ayer que la entidad se encuentra en una quiebra técnica, y que no podría hacer frente al pago de pensiones si todas se acumularan de una vez, pero de igual manera, reiteró que las mismas no pueden ser obviadas por el Gobierno, ya que por Ley debe asumirlas a través del Presupuesto General de la República.
Callejas reaccionó así a las declaraciones vertidas por analistas y empresarios, quienes expresaron su preocupación sobre el peso que implicaría en las finanzas gubernamentales el pago de pensiones del sistema de reparto que maneja el INSS, una vez que el 80 por ciento de los cotizantes sea trasladado al sistema privado de seguridad social.
“Efectivamente hay una quiebra técnica, porque si se toma el pasivo (reservas para cubrir las pensiones) para liquidarlos en este instante, el INSS no podría responder”, dijo Callejas.
Agregó: “Deberíamos tener una reserva de 34 mil millones de córdobas, pero no necesitamos pagar ya, sino que es un compromiso a largo plazo”.
Al INSS le corresponderá continuar administrando las pensiones de las personas mayores a los 43 años, que equivalen a unas 62 mil, además de la atención en salud.
“Allí es cuando el sistema empieza a ver una disminución en el flujo, pero el Seguro Social tiene recursos líquidos y activos, que permitirán calcular cuándo es que no vamos a tener suficientes fondos y hacer una solicitud presupuestaria para que el gobierno asuma esa deuda y se puedan pagar las pensiones”.
Callejas dijo que el Fondo Monetario Internacional (FMI) está vigilando la reducción del gasto en el INSS; “los ingresos totales en el primer semestre fueron 40 millones más con respecto al año anterior, en cotizaciones eso representa 32.4 millones más en córdobas”.
Indicó que las colocaciones para inversión en el Sistema Financiero crecieron en cinco millones de córdobas con respecto al año pasado, “y el gasto total fue incrementado en 122 millones de córdobas más que el año pasado, pero esos 76 millones corresponden a incremento de pensiones, mientras que los gastos administrativos se redujeron en 23 millones”.
“El Seguro Social no es la caja chica como se dice, sino la caja grande de muchos gobiernos. La Administración sandinista pagó programas que no le correspondían al INSS; con doña Violeta de Chamorro regalaron 61 mil pensiones a personas que no habían cotizado, y en la anterior Administración (la de Arnoldo Alemán) fue de uso, abuso y despilfarro”, aseguró Callejas.