- Dos hombres asaltaron a un taxista y al huir se estrellaron contra un camión. Uno murió y el otro quedó herido
- Taxista los reconoció, pero de qué le sirve si el vehículo está desbaratado, quedó sin trabajo y con semejante deuda
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Un supuesto asaltante pereció y otro resultó herido, después de colisionar el vehículo en que ambos viajaban, con un camión propiedad del Ejército de Nicaragua. Un taxista reconoció a las víctimas como las personas que minutos antes le habían despojado del vehículo en que se movilizaba.
El hecho ocurrió a la medianoche del sábado, a la altura del kilómetro cuatro sobre la Carretera Norte, al impactar el vehículo placas T-7699, con un camión del Ejército placas 150-012, conducido por el teniente primero Francisco Rodríguez Castillo, según confirmó Javier Lorente, miembro de los Bomberos Voluntarios de Managua.
El conductor del taxi fue identificado como Elber Mora Blandón, quien falleció en el lugar del suceso, mientras su acompañante José Manuel Vargas, de 18 años, sufrió politraumatismo, por lo que fue remitido al Hospital Lenín Fonseca, de esta capital. Según se conoce, ambos sujetos fueron identificados por las autoridades policiales que acudieron al lugar del accidente por las cédulas de identidad que portaban en sus bolsillos.
Al llegar al sitio, el taxista José Alberto Picado Ramírez, de 39 años, reconoció a las dos personas como las autoras del atraco que había sufrido momentos antes en las inmediaciones del Hospital Escuela Alejandro Dávila Bolaños.
TAXISTA Y ACOMPAÑANTE QUEDAN A PIE
“Éste es un asalto, dennos el vehículo y bájense”, le había advertido uno de los desconocidos al taxista José Alberto Picado Ramírez, socio de la Cooperativa “Seis de Junio”, cuando se aproximaban a la dirección indicada, minutos antes del percance.
El taxista recordó que circulaba por las inmediaciones de donde antes fue el Dancing, al oriente capitalino, junto a su amigo José Balbino Mena, cuando dos supuestos pasajeros les hicieron parada para solicitarles el servicio urgente, aduciendo que “tenían una hermana enferma”.
Y aunque estaba a poco tiempo de terminar su horario de trabajo, no pensó dos veces en trasladar a los dos pasajeros. “Ya son 30 pesos. ¿Quién no se quiere ganar 30 pesos? Entonces decidimos llevarlos. Eran cerca de las 10 de la noche y estábamos por cerrar acciones”, relató el afectado.
Pero al llegar al lugar previsto, del Hospital Dávila Bolaños dos cuadras abajo, aún en el interior de la unidad, los presuntos pasajeros sacaron sendos cuchillos que colocaron en los cuellos de sus víctimas.
“Uno de ellos forcejeó con mi amigo Balbino que resultó cortado, cuando lo miro cortado decido pararme y acceder a lo que ellos querían; que les entregáramos la plata y el carro”, indicó el taxista, al referir que él nunca porta armas pese a que en tres ocasiones ha sido asaltado.
“Mi única arma es encomendarme al Señor y la esperanza de volver a mi casa”, comentó el perjudicado, tras señalar que los dos hombres huyeron rápidamente del lugar dejándolos abandonados.
“Los miré bastante agresivos a los chavalos”, comentó el perjudicado, quien no descarta que los desconocidos anduvieran bajo el efecto de alguna droga.
SIN TRABAJO Y ENDEUDADO
José Alberto Picado Ramírez, conducía un vehículo propiedad de Luz Marina Rodríguez, socia de la misma cooperativa “Seis de Junio”, quien se lo había entregado para que trabajara, debido a que éste había quedado sin carro al no poder pagar una deuda con una sucursal bancaria.
-El carro del cual fue despojado Picado Ramírez era un Hyundai, valorado al menos en unos tres mil dólares, que debido al encontronazo con el camión militar quedó totalmente destruido.
-El taxista aún desconoce qué va a ser de su familia. “Lastimosamente con eso que ocurrió, yo quedo sin trabajo, ya usted mira, tengo cinco niños, y mire en qué condiciones vivo, se me va a ser difícil la situación, sobre todo porque mis documentos los retuvo la Policía para cuestiones de investigación”, sostuvo el taxista Picado Ramírez
¿POR DOS ATRACOS? MAYOR CASTIGO
El perjudicado no descarta que los asaltantes hayan cometido otro atraco en el trayecto en que lo abandonaron hasta ocurrir el suceso. Cuando el taxista esperaba brindar declaraciones en la Cuarta Delegación policial, acudió una persona que denunció haber sido víctima de robo por dos personas que se trasladaban en un carro con las mismas características que el Hyundai que le fue robado a Picado Ramírez