- Osadía de Carlos Checa le costó carrera
Juan Antonio Lladós
Donington Park, Gran Bretaña/Efe.-Nunca antes hubo en el circuito de Donington tantos aficionados, más de 60,000, para presenciar en directo la gran mentira en que se ha convertido la carrera de MotoGP del campeonato del mundo, en donde el italiano Valentino Rossi y su Honda RC 211 V humillan cada vez a sus rivales.
Esta vez el gran sacrificado fue el español Carlos Checa, quien a lomos de su Yamaha M-1 realizó unos buenos entrenamientos y llegó a la formación de salida con la ilusión y esperanza de poder protagonizar la primera sorpresa del año, pero lo que hizo fue pagar su osadía con una caída que le dejó en blanco y le relegó de la tercera plaza que ocupaba en el campeonato a la quinta.
Rossi sufrió una caída el viernes, a unos 60 kilómetros por hora, en la que pareció hacerse daño, pero salvo la lógica conmoción cerebral de los momentos posteriores, nada más lejos de la realidad.
Cuenta con la mejor moto con diferencia, con un equipo técnico por encima del resto y aún “adornando” sus cuestionables problemas físicos, a la mañana siguiente, el sábado, ya estaba sobre la moto, un poco de rodaje para poner a punto su moto y ¡ya está! Una nueva “pole position”, la séptima de ocho posibles, estaba en el zurrón.
En la carrera, lo vistan como lo vistan, están Honda y todos los demás, pero un paso más atrás. Checa se tuvo que dar cuenta ayer de la cruda realidad pagando su osadía con una caída. Su compañero de escudería, el italiano Max Biaggi, ni lo intentó.
Mientras no “luzca” un poco más el trabajo del resto de marcas, la superioridad de Honda y de Rossi hace de MotoGP la categoría de los “bostezos”.
No sucede lo mismo en el resto de cilindradas. En 125 c.c. la emoción se mantuvo por todo lo alto hasta la bajada de la bandera de cuadros, tuvieron delante los que debía, los líderes de la tabla del campeonato, pero en esta ocasión se invirtieron los términos.
El francés Arnaud Vincent, primer líder de la competición, pero que luego cayó en un pequeño bache de resultados, no parecía “asomar” nuevamente por las posiciones de cabeza, ya que en entrenamientos acabó decimosexto, pero en carrera sufrió una nueva metamorfosis y regresó por sus fueros.
En tanto que el sanmarinense Manuel Poggiali (Gilera) y el español Daniel Pedrosa (Honda) se peleaban junto al italiano Lucio Cecchinello (Aprilia) por la victoria, el último pagó una vez más muy caras sus ambiciones de victoria y se fue por los suelos y mientras los otros dos se peleaban por restar puntos al rival, los alcanzó Vincent y, literalmente, se los “llevó por delante”.