- Jimmy espera reivindicarse
Edgard Rodríguez [email protected]
A Jimmy González, los fanáticos siempre lo esperaban a la salida del estadio de Chinandega para demostrarle su admiración. Y es que tuvo una campaña admirable. Después de coronarse líder de los bateadores, el artillero empujó al equipo occidental hasta la disputa del campeonato.
Sin embargo, después del séptimo juego de la Serie Final contra el Bóer, los fanáticos estaban de nuevo esperando a Jimmy y no exactamente para saludarlo. Querían agredirlo y se hizo necesaria la intervención policial para extraer al villano que unas horas atrás era el héroe de la ciudad.
Jimmy no pudo retener un disparo del antesalista Angel Romero en una jugada para doble play y justo ahí, se abrió el piso para el Chinandega que ganaba 3-0 a los Indios y que terminó cayendo 4-3 ante el asombro de los boeristas y el disgusto de la barra naranjera, sobre todo con Jimmy.
“Fue una situación difícil. Se me tildó de lo peor y hasta dijeron que me había vendido al Bóer. Dios sabe que no quise afectar a mi equipo. Y puedo decir con orgullo, que yo fui uno de los que más ayudó a llegar a la Final, sin embargo, fallé y querían lincharme”, señala el camarero.
Eso parecía ser suficiente para garantizar la salida de González hacia otro club. Pero en vez de eso, Jimmy espera con ahínco la campaña próxima en la que espera recomponer su relación con los aficionados occidentales, que obviamente no son todos, porque hay muchos que lo aprecian.
“No me quedo en Chinandega porque desee reivindicarme. Me quedo porque me siento bien ahí, porque Carlos Estrada y el finado José Augusto Navarro me trataron bien. Pero que nadie espere que vaya a pedir disculpas por lo que pasó (el error). No me siento culpable”, señala claramente.
De González se aseguró que estaba en pláticas con los Tiburones de Granada, quienes por lo visto, deseaban traerse completa la combinación de doble play que impulsó al Chinandega hasta la Final. Ya tienen a Bayardo Dávila, pero parece que Jimmy seguirá en tierras occidentales.
ASEGURADO
-“Hay un 90 por ciento de posibilidades que siga en Chinandega. La verdad es que no me voy a ir. No tengo porqué esconderme. Siempre hice mi mejor esfuerzo y lo digo con orgullo”.
-“Lo que pasa es que a la gente, las cosas se le olvidan con facilidad. Fui el mejor bateador del equipo y por error querían lincharme. Pero no me iré al ruido de los caites”, concluyó.