Mercedes SequeiraCORRESPONSAL/[email protected]
El Obispo de la Diócesis de Chontales y Río San Juan, monseñor Bernardo Hombach, apoyó ayer la idea de un acuerdo nacional entre los fuertes líderes de los distintos partidos políticos del país (Bolaños-Ortega-Alemán) pero para que sea en beneficio del pueblo y no para sus intereses políticos y personales.
“Lo que yo veo es que necesitan ponerse de acuerdo de una u otra forma entre los políticos, pero que sea para el interés del pueblo y que no sean intereses políticos, ni personales”, reiteró el líder católico, tras agregar que el diálogo se basa en la justicia y en la sinceridad entre las partes involucradas para que haya paz en Nicaragua”.
A su juicio, “un diálogo siempre es importante, siempre es bueno cuando el diálogo se basa en la justicia, y si las tres partes son sinceras y quieren el bienestar del pueblo, si no, no tiene ningún sentido”.
El diocesano fue enfático al afirmar que la Iglesia quiere que haya transparencia, claridad y justicia en los casos de corrupción en que se ven involucrados un sinnúmero de personalidades del gobierno anterior, incluyendo al mismo presidente Alemán.
Explicó que el templo católico desea mostrar “un poco el camino por donde van, quiere dar los principios de honradez y buscar la paz eterna. Yo como obispo quiero que haya paz”, insistió Hombach, al referirse a los pleitos existentes entre los miembros del PLC, que a su parecer “no conlleva a nada”.
El obispo elogió al gobierno de Enrique Bolaños por destapar los casos de corrupción, pero a la vez, cuestionó que no se ha preocupado mucho por las necesidades del pueblo. “La corrupción hay que erradicarla en todo gobierno, en toda administración, aunque sea privada. La corrupción es como un cáncer que destruye y que no deja avanzar, pero esto no es suficiente, el gobierno tiene que preocuparse por el bienestar integral, que haya trabajo, infraestructura vial y que los precios no estallen”, apuntó.
Advirtió que el país sigue igual que los gobiernos anteriores, producto de la cancelación monetaria internacional de los bancos. “Ellos (los bancos internacionales) ponen las condiciones al gobierno. El gobierno no tiene las manos libres de actuar como quiere actuar”, expresó.
“Estamos en la época de la globalización, del neoliberalismo y esto es preocupante para el país”, manifestó el Obispo.
Pero Hombach desestimó que en Nicaragua vaya a pasar como el caso de Argentina (“corralito financiero”) por la diferencia del estatus de vida de ambos países.