- Eleva demanda de esmalte
EFE
LONDRES.- La afición a pintarse las uñas del capitán de la selección de Inglaterra, David Beckham, ha conseguido elevar notablemente el número de ventas de los esmaltes para consumo masculino, según reveló ayer un portavoz de los grandes almacenes británicos “Woolworths”.
El esmero y atención que Beckham presta en todo momento al cuidado de su imagen y la publicación de unas fotos en las que el jugador exhibe sus uñas pintadas de rosa, han provocado, según el personal que trabaja en esta cadena, “un aumento elevado” en la demanda de estos productos por parte de los varones.
Además de lucir vestimentas provocativas y de confesar su devoción por los cosméticos, cremas, “solariums” y accesorios de moda, Beckham parece encontrarse aún más atractivo si decora sus uñas con colores llamativos.
Así, el medio escogió el tono rosado para asistir a la celebración del bautizo del bebé de la actriz británica Liz Hurley; se decantó por el tono plateado para posar en la portada de la revista GQ y se le vio con el esmalte puesto en una de sus visitas a Downing Street antes del Mundial 2002.
Las extremadas tendencias a la hora de vestir del jugador no han provocado la animadversión por parte de sus seguidores que, lejos de mirarle de modo diferente, se han apresurado a copiar sus hábitos.
“Hemos comprobado cómo un montón de hombres han venido a la tiendo pidiéndonos esmalte de uñas”, afirmó un portavoz de Woolworths, que explicó que la creciente demanda por parte del público varonil, “al principio, desconcertó a los empleados, hasta que se enteraron de que Beckham se pintaba”.
El capitán de Inglaterra se viste con frecuencia con las propuestas más arriesgadas de los diseñadores de moda; ha sido fotografiado en alguna ocasión con un “sarong” (vestido típico malayo), disfruta con la abundancia de bisutería y parece ser que, además, al jugador le gusta utilizar la ropa interior de su esposa, la ex Spice Girl, Victoria Adams.
MANTIENE «LOOK»
El futbolista brasileño Ronaldo, “El Fenómeno”, máximo goleador de la Copa del Mundo disputada este año en Corea del Sur y Japón, adelantó que no pretende quitarse el polémico corte de cabello que adoptó en el Mundial, y que sus compatriotas consideran horrible.
“Voy a mantenerlo. No voy a decepcionar a los miles de niños en todo el mundo que decidieron imitarme”, dijo el jugador, quien luego de la Copa del Mundo había admitido que hasta su propio hijo Ronald, de dos años, había dejado claro que no le gustaba el nuevo corte de cabello.
Ronaldo adoptó su nuevo estilo un día antes de la semifinal en que Brasil derrotó a Turquía en la Copa del Mundo, y desde entonces se tornó común que aficionados al fútbol en todo el mundo se corten el cabello del mismo modo, rapándose la cabeza menos la parte superior, sobre la frente.