- Bayardo Cuadra valora el impacto de Juegos de Estrellas
Pablo Fletes [email protected]
Desde su creación en 1933, los Juegos de Estrellas de las Grandes Ligas significan no solamente la disputa de dos bandos en un partido de béisbol, sino la posibilidad de ver en un mismo escenario a las grandes estrellas del béisbol.
Es por ese fanatismo, juvenil y muchas veces infantil, que a juicio del Ing. Bayardo Cuadra, un amplio conocedor del tema, los clásicos de media temporada mantienen su vigencia.
“El Juego de Estrellas viene a ser como la ilusión de muchos chavalos que convierten en realidad sus sueños de ver a esas figuras en carne y hueso jugando frente a ellos”, comenta Cuadra.
Según el analista, esa misma ilusión empujó a la creación del clásico y su primer partido en 1933, que provocó un mayúsculo interés sobre todo en aquellos años cuando no había televisión.
“En ese entonces vino a responder a un sueño que no se había podido materializar a favor del fanático, sobre todo del joven y niño, que los vería como el sueño cumplido… Además se presenta en una época en la cual había una gran depresión económica en Estados Unidos. Lógicamente para que el pueblo estuviera entretenido con esa situación asfixiante, se le podía dar un espectáculo anual de esa naturaleza”.
“Ahora probablemente el juego se mira desde otra óptica, porque con la televisión no necesitas estar en el estadio para ver esas figuras. Claro que siempre existe el deseo de estar presente en el Juego de Estrellas, para verlos en vivo, pero la televisión ha quitado ese elemento atractivo, esa magia”, reiteró Cuadra.
EL MISMO MECANISMO
Según Cuadra la mecánica de escogencia de los equipos de estrellas, por medio del voto de los aficionados, solamente experimentó variantes en algunos años de los 60 y 70.
Se produjo porque los fanáticos de los Rojos de Cincinnati se volcaron a votar por los miembros de la otrora “Maquinaria Roja”, pero la medida fue descartada. “Esa medida estuvo por varios años, pero después de restituyó el voto popular por medio de las boletas o en internet como ocurre ahora”, comentó.
¿Ese es el mejor mecanismo de elección?
“Si no fuera así estoy seguro que hicieran correcciones. Claro hay algunas formas de compensar algunas injusticias, porque ahora es casi una obligación de tener al menos un representante de cada equipo”.
“Antes eso no era una obligación. Por otra parte el manager puede nombrar los suplentes, los pitcheres y eso le da la oportunidad que hay una participación amplia en cuanto a elección de jugadores”.
¿Los Juegos de Estrellas mantienen su esencia?
“Desde luego. A los aficionados jóvenes y mayores se les brinda la oportunidad de asistir a un juego que han esperado todo el año. Ven a esas figuras míticas y por eso este partido de exhibición todavía tiene los elementos atractivos para sostenerse”.