- Adonis viajó a Argentina, de donde intentará salir con vida
Edgard Rodríguez C. [email protected]
Más armado de agallas que de talento, y resistiendo con dignidad el escaso reconocimiento a su carrera boxística, Adonis Rivas entró profundo en el sentimiento popular aquella histórica noche del 20 de noviembre de 1999, cuando logró ceñirse una corona mundial, tras vencer a Diego “El Pelucho” Morales en Las Vegas, Nevada.
Desde entonces, su trayectoria ha estado salpicada de retos y escepticismos, sacrificios y sangre, pero sobre todo, de un enorme heroísmo que le ha permitido mantenerse en pie de guerra, más allá de los encendidos debates que han generado sus presentaciones, mientras alcanza niveles que a púgiles mejor dotados, les han sido ajenos.
Después de coronarse por segunda vez en su carrera el pasado 4 de mayo, en medio de otra agria polémica, al imponerse al colombiano Jair Jiménez, Rivas enfrenta el mayor reto de su vida: salir con su corona de lo que los expertos pinoleros han llamado “la boca del lobo”, al disputarla ante el peligroso Omar Narváez y en Argentina.
“No me asusta lo que se diga sobre mi futura presentación. Nunca se me ha dado crédito durante mi carrera. De modo que otro pronóstico en contra no me molesta”, señaló Adonis a LA PRENSA, con la humildad de siempre, justo cuando estaba por marcharse hacia Buenos Aires, donde el sábado próximo expone su cetro mundial.
Rivas estuvo por espacio de 15 días en Panamá, adonde llegó con el propósito de afinarse para el duelo con Narváez, un púgil con sólidos antecedentes como aficionado y ahora con récord de 10 victorias y 1 empate en 11 compromisos como profesional. No obstante, su entrenador Rigoberto Garibaldi afirmó que no se logró el máximo de la preparación.
“Yo respeto lo que diga Garibaldi, pero yo me siento bien. Hoy (ayer) hice 114 libras y tengo una semana por delante (para dar 112). Así que no veo razones para preocuparme. Durante mi carrera, nunca he acostumbrado a poner excusas y tampoco lo haré ahora pase lo que pase, pero tengo fe en que regresaré con la corona”, sostiene el pugilista.
Adonis y Narváez se enfrentarán en el duelo estelar de una velada concebida con el objetivo de homenajear al fallecido hombre de boxeo, Juan Carlos “Tito” Lectoure”, quien condujo a doce argentinos a coronas mundiales. El escenario es el famoso “Luna Park”, también conocido como el “Madison de Sudamérica”, aunque sin boxeo desde 1987.
114 LIBRS
Aun cuando Rigoberto Garibaldi ha sido claro al indicar que Rivas no va en las condiciones más adecuadas, el boxeador señala que está en magnífica forma y que pesa 114 libras ahora mismo.
Adonis, nacido el 7 de diciembre de 1972, en León, se coronó campeón de las 115 libras OMB el 20 de noviembre de 1999 en Las Vegas, al derrotar en 12 asaltos a Diego Morales.
El pasado 4 de mayo volvió a la cúspide, al coronarse monarca de las 112 libras OMB al vencer, en una controversial decisión, al colombiano Jair Jiménez por la misma vía (12 rounds).