La habitación del pánico

David Fincher ha tenido una carrera mayormente positiva, y a pesar de que sus cintas son un poco irregulares, definitivamente se trata de alguien que sabe encontrar el balance entre el aspecto narrativo, emocional y visual de sus películas. En mi opinión (y creo que estoy solo en esto) “Alien 3” es su mejor obra: […]

David Fincher ha tenido una carrera mayormente positiva, y a pesar de que sus cintas son un poco irregulares, definitivamente se trata de alguien que sabe encontrar el balance entre el aspecto narrativo, emocional y visual de sus películas.

En mi opinión (y creo que estoy solo en esto) “Alien 3” es su mejor obra: con una frialdad estilística logró de algún modo subrayar y acentuar la calidez humana de sus personajes, y sin arrepentimientos ni temores dejó que la historia siguiera sus propios pasos hasta llegar a la lógica conclusión.

“Panic Room” no es una mala película; sólo que después de haber visto lo que puede lograr este director, parece que su nueva cinta es un mero ejercicio…

Pero vayamos por partes

Al comenzar la cinta vemos a Meg Altman (Jodie Foster) y a su hija Sarah (Kristen Stewart) buscando casa luego de que el divorcio dejara a Meg en muy buena condición económica. Finalmente se deciden por una casona en mitad de Nueva York, que cuenta con una curiosa adición hecha por su previo (y paranoico) dueño: una “habitación de pánico”.

Con ventilación, teléfono y equipo de supervivencia, parece estar acondicionada para casi cualquier situación. Entonces, durante la primera noche que Meg y su hija duermen en su nueva casa, un trío de ladrones, creyendo que la casona sigue vacía, se introducen para robar algo que está guardado, desde luego, en la mencionada bóveda.

Meg escucha a los invasores y en una tensa secuencia, logra atrincherarse junto con su hija en el cuarto de pánico.

Como película de suspenso, “La Habitación del Pánico” es razonablemente buena. Fincher y su director de fotografía logran varias secuencias de gran impacto visual que acentúan la creciente sensación de confinamiento y urgencia.

La dinámica entre Foster y Stewart como madre e hija es buena, y ambas entregan actuaciones muy loables, pues aunque hubiera sido fácil hacerlo, nunca caen en el prototipo de la supermujer; en vez de ello se mantienen siempre en su nivel humano y la credibilidad que prestan a los eventos sirve mucho para compensar algunas incongruencias e inconsistencias del guión.

Por su parte, los villanos tienen también una excelente dinámica: Forest Whitaker, Jared Leto y el cantante de música country Dwight Yoakam forman una inestable tercia, repleta de tensiones, sospechas y latente traición. Una vez más, esto ayuda a sobrellevar ciertos puntos que el guión trata de disimular pero que para mí resultaron irritantemente obvios.

No quiero hablar mucho sobre los puntos malos del guión porque me metería en detalles sorpresivos que desde luego prefiero no revelar.

Pero de cualquier modo una mala película de David Fincher es mejor que casi todo lo que está en cartelera actualmente, por lo que puedo recomendarla con confianza, aunque sea con la advertencia de que no se trata de un thriller que funcione tanto por su ingeniosidad sino por sus excelentes actuaciones y la fuerte dinámica entre los personajes. Pero con un retoque al guión hecho por, digamos, David Mamet, hubiera resultado una excelente cinta de suspenso.

Ficha técnica

– Dirección: David Fincher.

– Elenco: Jodie Foster (Meg Altman), Forest Whitaker (Burnham), Jared Leto (Junior), Kristen Stewart (Sarah Altman), Dwight Yoakam (Raoul), Patrick Bauchau (Stephen), Ian Buchanan (Evan), Ann Magnuson (Lidia Lynch).

– Guión: David Koepp.

– Producción: Gavin Polone, Judy Hofflund, David Koepp y Cean Chaffin.

– Música: Howard Shore.

– Dirección artística: Keith Neely y James E. Tocci.

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