Hugo Astacio Cabrera
Las pensiones que se otorga actualmente a determinados ex funcionarios, la observó como acertada la determinación. Es justo que quien sirve al país goce de un emolumento una vez que ha cesado su cargo de acuerdo con su puesto, el tiempo servido, su importancia, constancia, eficacia, etc. y que esa pensión sea especial para aquéllos que han servido excepcionalmente de acuerdo con el cargo ejercido.
Pero que no se exagere en la gratificación ni en el número de los favorecidos, pues debe ser hasta cierto punto excepcional y de acuerdo con los recursos del Estado y de quien deba ser favorecido, sus servicios y sus necesidades, etc. lo bueno no se convierta, pues, en granjería.
Jamás actuemos como en los pasados tiempos, cuando se daban las pensiones de acuerdo con el partido del ex funcionario a quien debía favorecerse.
La imprevisión en el caso del general Ulises Grant, se vio notoriamente injusta, pues después de haber comandado las fuerzas del norte que consolidaron la libertad de los negros, ejerció la Presidencia de los Estados Unidos, en medio de una gran crisis económica y se fue de la Presidencia padeciendo miseria ¡qué indignidad de la Patria para su prócer y héroe y de paso ex presidente!
Un periodista salvó a Grant, proponiéndole publicar sus memorias tan llenas de historia, después de escucharlas de sus propios labios. Y vendiendo su libro, Grant sobrevivió bastante tiempo.
Pero no todos somos guerreros ni partícipes en una guerra tan importante y trascendental, ni somos triunfadores ni a continuación presidentes. Mas hay muchos con suficientes méritos y dignos de recibir la ayuda de la nación para sobrevivir dignamente, como al contrario, ha habido varios a quienes debíase quitarles lo que mal hubieron.
No es pues repartidera de dinero.
La pensión que se le da al presidente Bolaños como ex vicepresidente, más bien le perjudica a un hombre rico como él que no la necesita y que se ve sobrancera e innecesaria en un país tan pobre.