Por el eterno problema de la propiedad, cuatro familias quedaron en el desamparo, luego que un judicial ordenara el desalojo de un lote ubicado de la Iglesia de El Calvario, una cuadra abajo y media al norte.

Familias desalojadas de El Calvario

Juan Rodrí[email protected] Cuatro familias fueron desalojadas por orden judicial y con la ayuda de la Policía, de un lote ubicado de la Iglesia El Calvario una cuadra abajo y media cuadra al lago. “No valieron los años de vivir aquí ni la solvencia emitida por la Oficina de Ordenamiento Territorial, OOT”, denunciaron los afectados. Suyén […]

Juan Rodrí[email protected]

Cuatro familias fueron desalojadas por orden judicial y con la ayuda de la Policía, de un lote ubicado de la Iglesia El Calvario una cuadra abajo y media cuadra al lago. “No valieron los años de vivir aquí ni la solvencia emitida por la Oficina de Ordenamiento Territorial, OOT”, denunciaron los afectados.

Suyén Sánchez, una de las desalojadas, explicó que ellos tenían más de 24 años de ocupar el terreno, y que llegaron cuando allí era un basurero.

El lote en mención está localizado en el sector norte del Mercado Oriental y, según los quejosos, no fueron notificados del desalojo con anterioridad.

“Un juez ejecutor, varios hombres de civil y unos 25 efectivos de la Brigada Especial de la Policía ejecutó el desalojo la tarde del viernes, que no tuvo ningún tipo de contemplaciones con los ancianos, mujeres y niños que se encontraban al momento de la acción policial, que no duró ni dos horas para desmantelar las humildes construcciones”, denunció Sánchez.

Entre las familias desalojadas están Hugo Reyes, que tenía instalada una pequeña ferretería; Juan Vallecillo, Cruz López y Martha Montoya.

Los denunciantes reiteraron que los supuestos dueños no les dieron ningún tipo de explicación, sólo que había una orden judicial que los ocupantes de ese terreno tenían que ser desalojados.

Sánchez aseguró que intentaron mostrarle al juez ejecutor del desalojo y a los policías sus documentos del terreno, como el certificado de la solvencia de la OOT, pero no sirvió de nada en este caso.

Las familias desalojadas consideran que tienen derecho a una indemnización por todas las mejoras realizadas en el sitio y por los daños que les ocasionaron.

“Estamos en la calle con niños y ancianos; entre los desalojados hay una mujer embarazada, un enfermo y un bebé, porque no tenemos adónde irnos con nuestros pocos enseres”, se lamentaron los desalojados.  

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