- Los vecinos tuvieron que intervenir para que no la siguiera pateando. Producto de los golpes le fracturó dos costillas
Juan Rodríguez [email protected]
La violencia intrafamiliar en algunas familias nicaragüenses es el pan de cada día. Ayer la Policía del Distrito 6 de Managua arrestó a Marvin Antonio Cisne, de 38 años, quien presuntamente le propinó una tremenda golpiza a su hija Verónica del Carmen Cisne Vargas, de 13 años, hasta el extremo que algunos vecinos tuvieron que quitarle a la menor porque casi la mata, informó la Policía.
Justa Antonia Vargas, de 26 años, madre de la menor, denunció en la Policía que al momento en que el papá de Verónica del Carmen llegó a la casa, ubicada en el Barrio “B-15”, localizado en las inmediaciones de Cervecería Toña, ella no se encontraba en la casa, y desconoce los motivos por los cuales su ex compañero de vida golpeó y pateó a su propia hija, al punto de, supuestamente, fracturarle dos costillas, producto de los golpes.
La mujer reveló que ella convivió con Marvin Antonio por más de 10 años. Con él procreó tres hijos que están al cuido de ella. Sin embargo, hace un año, ambos decidieron separarse porque el “matrimonio ya no funcionaba bien” y le “daba mala vida a sus hijos” y a ella.
“En una ocasión Marvin me apuñaló luego de una discusión. Sin embargo, no realice ninguna denuncia contra él por ser el padre de mis tres hijos. En realidad, después que nos dejamos él siempre me ha acosado, y cada vez que anda tomado de licor me viene a hacer escándalo y me ha señalado de prostituta”, denunció la mujer.
Agregó que ella es una mujer humilde y que ha tenido que andar lavando y planchando para darle de comer a sus hijos, y aseguró que después que le dijeron lo que había hecho su ex marido a Verónica del Carmen, se dirigió rápidamente a su casa y encontró todavía a su hija tirada en el suelo quejándose de dolor en su vientre.
“Marvin me quiso agredir físicamente, y no tuve otro remedio que defenderme. Busqué un cuchillo y le propiné una herida en el hombro izquierdo, porque andaba hecho un demonio conmigo y con sus hijos, a pesar que ya no tenemos ningún tipo de relación”, consideró la mujer.
Justa Antonia dijo que después que hirió a su ex compañero de vida, se fue entregar al Distrito 6, y se lamentó de no poder llevar personalmente a su hija a un centro asistencial.
“El estado de salud de mi hija es grave”, se lamentó la mujer, víctima de la violencia intrafamiliar.