La niñez que deambula en el basurero de El Fortín, en León tendrá una alternativa de recreación y esparcimiento en el Complejo Divina Misericordia.

Niños del basurero tendrán escuela de música e idiomas

El Complejo “Divina Misericordia”, una iniciativa del padre Marcos Díaz Prado, párroco de El Laborío, beneficiará a cien menores, entre ellos toxicómanos, abusados sexuales y otros en riesgo, que habitan en las proximidades del basurero de El Fortín, en el departamento de León Mercedes Peralta CORRESPONSAL/LEÓ[email protected] El proyecto de alto contenido social para niños del […]

  • El Complejo “Divina Misericordia”, una iniciativa del padre Marcos Díaz Prado, párroco de El Laborío, beneficiará a cien menores, entre ellos toxicómanos, abusados sexuales y otros en riesgo, que habitan en las proximidades del basurero de
    El Fortín, en el departamento de León

Mercedes Peralta CORRESPONSAL/LEÓ[email protected]

El proyecto de alto contenido social para niños del basurero en León, ofrecerá a éstos con la integración a través del reforzamiento escolar, clases de música, idiomas, alimentos y atención médica.

La idea cobra mayor validez tras los delitos de violación, corrupción de menores, abusos deshonestos y pornografía infantil, que recientemente fueron descubiertos en esta ciudad y han conmovido a la sociedad.

Para desarrollar esta iniciativa se cuenta con el terreno donado por la Alcaldía en el reparto “Tangará”, pero requiere de 966 mil córdobas para ponerlo en marcha, de ellos 787 mil se necesitan para su construcción.

El proyecto fue concebido por el padre Marcos Díaz Prado, párroco de El Laborío, quien lo concibe como el Complejo “Divina Misericordia”, tendrá escuela de música, comedor dispensario y farmacia comunitaria.

En su segunda fase se contempla la construcción de dos albergues para niñas y niños. Además contará con un espacio para la oración, que será utilizado como salón multiusos, en reuniones y actividades necesarias.

SACERDOTE BUSCA APOYO

El proyecto está en manos de doña María Manuela Sacasa de Prego, directora del Teatro Municipal de León y del Instituto Cultural Rubén Darío, para su gestión y materialización.

“El padre lo puso en mis manos y me dijo: Usted trate de conseguir apoyo; San Vicente de Paul no tenía dinero cuando empezó a trabajar por los pobres. Usted ha trabajado por la cultura, ahora Dios quiere que trabaje para Él”, refiere la señora Sacasa.

A CAMBIAR LA REALIDAD

“Es necesario no sólo comentar la tragedia de nuestros niños, sino poner un alto a esos ultrajes, dándoles apoyo para crecer y vivir con dignidad”, expresa doña María Manuela, quien presentó el proyecto al ministro de Gobernación Ing. Arturo Harding, que lo aprobó y ofrecerá apoyo a través de su delegado en León.

La señora Sacasa espera la oportunidad de presentar la iniciativa a la Primera Dama Doña Lila T. de Bolaños y encontrar su concurso, para ofrecer a esos menores un futuro mejor.

AUTÉNTICA RECREACIÓN

Las clases de flauta y guitarra, así como las clases de inglés que recibirán los muchachos ayudarán para aprovechar mejor su tiempo, los alejará de las calles y esquinas, sacará de las pandillas y promoverá su integración social.

La intención es “alejar de las calles y pandillas a los jóvenes y adolescentes para que logren encontrar en la música una auténtica diversión, salud en la mente y por lo tanto en el cuerpo”, sostiene el sacerdote.

UBICACIÓN Y VISIÓN DEL PROYECTO

El Complejo “Divina Misericordia” estará ubicado en el reparto “Walter Ferreti” o “Tangará”, al suroeste de la ciudad, en el sector Loma de Acosasco, cercano a las pilas de oxidación y el basurero,

“Tangará” tiene aproximadamente 4 mil habitantes, la mayoría de sus pobladores viven en la extrema pobreza y subsisten de lo que el basurero les provee: a veces “alimentos” y trabajo. La población infantil sufre desnutrición y enfermedades respiratorias y diarreicas.

Muchos de los niños y adolescentes que quedan en poder de sus abuelos, son influenciados por conductas y culturas “importadas”. Eso ha permitido que algunos grupos de jóvenes del sector sean considerados potenciales delincuentes.

“Queremos presentar una alternativa viable para los jóvenes adolescentes y niños, que estén lejos de pandillas y actos vandálicos que en el futuro les acarrearán graves consecuencias”, sostiene el padre Marcos.

También las mujeres madres o tutoras de los muchachos beneficiados en el proyecto tendrán oportunidades de aprender costura, que constituya para ellas un instrumento de trabajo y otra alternativa para enfrentar su situación económica y autoestima.  

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