Maryorit Guevara [email protected]
La menor Scarleth Zamora, de 11 años de edad, se divertía como de costumbre en la hamaca del patio de su casa, sin percatarse que un juego tan ingenuo le iba a arrebatar la vida ahorcándola.
Scarleth, en compañía de dos niños de su misma edad, tenían la costumbre de jugar en la hamaca de la casa, en la que se enredaban y luego se dejaban ir a toda velocidad.
Su madre Elizabeth Jaime, pensó que el juego podría resultar peligroso y decidió colocar la hamaca colgada en un mecate, de manera que los niños no la pudieran alcanzar.
Pero esta medida no bastó, porque los pequeños aún así tuvieron alcance de la misma que colgaba dejando un arco en medio.
El arco permitió que los menores se acercaran a la hamaca a jugar como de costumbre, Scarleth fue la primera que introdujo la cabeza dentro del arco y se enrolló para luego dejarse ir a toda velocidad, al mismo tiempo los otros pequeños abandonaron el sitio de juego.
Cuando los niños regresaron Scarleth estaba morada, inerte y con la lengua de fuera, por lo que avisaron a los adultos, quienes la trasladaron al Hospital Vélez Paiz.
DEL TIMBO AL TAMBO
Según la madre de la menor, en el Hospital Vélez Paiz no la atendieron por ser un caso muy delicado y porque no tenían cama desocupada, por lo que Scarleth tuvo que ser trasladada al Hospital Lenín Fonseca.
Al estar en el Lenín, los doctores solicitaron la compra de una inyección y una sonda número 12, pero esta última no fue encontrada en la farmacia, solamente de numeración 14, y ante la necesidad los médicos tuvieron que utilizarla.
La inyección solicitada no fue suministrada. Luego la niña fue retirada porque no había material necesario y no era un hospital de niños, por lo deciden remitirla al Hospital La Mascota.
Elizabeth relató que rogaron dos horas solicitando atención para su pequeña en el Hospital La Mascota, los doctores se oponían, afirmando que la niña estaba en un estado muy delicado debido a la atención suministrada en el Lenín Fonseca.
La menor falleció a la cuatro de la madrugada del día viernes en el Hospital La Mascota, donde cuando decidieron atenderla fue demasiado tarde.