- El Distrito 5 destinó equipo especial para esclarecer la extraña muerte
Maryorit Guevara [email protected]
Los oficiales de la División 5 de Managua aún no tienen elementos nuevos que ayuden a esclarecer la muerte por estrangulamiento del taxista Oscar Orlando Mendoza Ramos, de 23 años.
Según el subcomisionado Sergio Gutiérrez, han destinado un equipo especial de policías para realizar las investigaciones, debido a que no han identificado testigos, ni sospechosos del crimen.
Gutiérrez afirmó que la forma en que ocurrió el asesinato es bastante sospechosa, por haberle encontrado en el automóvil objetos de valor que no se llevaron los supuestos “ladrones”. “Queremos precisar el móvil del crimen, porque la forma en que apareció muerto es muy extraña”, dijo.
La Policía afirmó que durante las primeras indagaciones, para conocer la personalidad y el comportamiento diario de Oscar, debido a la sospecha que existe, de que el asesinato fuese una pasada de cuentas, se constató que era una persona que no se metía en problemas con nadie.
Sus compañeros de trabajo, de la Cooperativa 3-80, lo definen como un hombre pacífico y educado, al que jamás se le conoció enemigo alguno, por lo que les parece extraña la forma de su muerte.
Gutiérrez manifestó que según el dictamen preliminar de Medicina Legal, la muerte del taxista fue entre las 8 y 9 de la noche del día miércoles.
El lugar donde fue encontrado su cuerpo es poco poblado, por lo que la Policía, a pesar de las indagaciones en el vecindario, no ha podido identificar un elemento que les ayude a esclarecer el crimen.
Lo único que conocen es que un habitante del vecindario miró parqueado el carro la noche del miércoles, a las 8 de la noche, pero éste no notó nada extraño.
PIDEN JUSTICIA
En compañía de los socios de la Cooperativa 3-80 y demás taxistas, fue trasladado en caravana el féretro conteniendo el cuerpo sin vida de Oscar Orlando González Ramos, hacia el cementerio Santa María, en el kilómetro 13 Carretera Vieja León, comarca Chiquilistagua, para darle cristiana sepultura.
Los socios de la cooperativa gritaron a una sola voz “justicia” por la muerte de Oscar, uno de los miembros más queridos.
“Queremos justicia, era un niño sin vicio, muy atento y educado. No es justo que le hicieran eso. Todos nos sentimos indignados por lo sucedido”, afirmaron los miembros de la Cooperativa 3-80.