Francisco Zapata Castro
En los últimos años he leído en reiteradas ocasiones los problemas que enfrentan los queseros nicaragüenses con el cierre de las fronteras hondureñas y salvadoreñas para el ingreso del queso a esos países. Me causan mucha extrañeza las declaraciones de algunos dirigentes de ese gremio de queseros donde culpan al Gobierno de Nicaragua por su falta de firmeza.
Los años sesenta fue la época donde estaban muy de moda las políticas proteccionistas y se daban con mucha fuerza por parte del papá Estado y fue cuando el productor nacional se acostumbró a que el Estado protegiera a capa y espada el mercado nacional.
Pasaron los años y se demostró el fracaso de todas esas políticas proteccionistas, esto causó que la incipiente y débil industria nacional jamás se desarrollara como tal, ya que esto trajo consigo que al no existir competencia a lo interno los productos que se fabricaban en Nicaragua fueran de muy poca calidad y en muchos de los casos hasta llegaron a producirse con costos muy elevados, producto de la mala administración.
Los queseros no deben pedir al gobierno que corra a buscarle soluciones a todos sus problemas, ya es hora que piensen como empresarios, aunque en su mayoría sean muy pequeños queseros. Como gremio y sobre todo como empresa tienen que aprender a utilizar todas las herramientas que existen en la administración de empresas, deben explorar nuevos mercados, invertir en tecnología, y en su capacitación sin verlo como un gasto. Son necesario para ellos los estudios de mercadeo, administración de empresas, comercio internacional, etc.
Nicaragua tiene ventajas comparativas y ventajas competitivas con cada uno de los países del área centroamericana, solamente debemos dejar de pedirle al gobierno que nos arregle nuestros problemas como si él fuese el empresario. Aprovechen las leyes existentes de hace varios años para el incentivo a las exportaciones, que por cierto son muy interesantes y beneficiosas para los exportadores, para el mejoramiento de las instalaciones y la maquinaria productiva.
La solución la tienen ellos mismos, solamente tienen que empezar a ver las cosas de diferente manera. Hay que empezar a producir eficientemente. Tienen que ser productivos, innovadores. Tienen que producir con calidad para poder competir en mercados mucho más exigentes y aprovechar los Tratados de Libre Comercio que ha suscrito Nicaragua con varios países. Estudien los mercados y podrán ver que todo empezará a cambiar para beneficio de todos los nicaragüenses.