Edgard Tijerino M. [email protected]
Se acabó el Mundial para México… ¡Cómo no recordar a Jorge Negrete!… “Que digan que estoy dormido, México lindo y querido, si muero lejos de ti”.
Sin goles, y por supuesto, sin mariachis, México fue eliminado por USA en un juego con muy pocas ideas y falto de entendimiento… Brian McBride y Landon Donovan, con estupendos remates, agujerearon la cabaña de Oscar Pérez, para empujar a Estados Unidos hacia los cuartos de final… Los por ahora alegres hombres de Bruce Arena, deberán enfrentarse en un duelo de “Señor por favor no nos abandones”, con el poderoso equipo de Alemania.
NO SE CREIA EN USA
Pese a que USA ha demostrado en tiempos recientes, haberle perdido el respeto a los aztecas, los expertos se inclinaron por México, impresionados en cierta forma por sus victorias sobre Croacia y Ecuador, y su casi triunfo sobre Italia, salvada a última hora por un rapto de inspiración de Alessandro Del Piero.
USA en cambio, aunque hizo girar el mundo al revés derrotando a Portugal, ignorando a Figo, Pauletta y Rui Costa, y supo sacarle un empate a la estimulada Corea, se mostró muy deteriorado en su funcionamiento cuando perdió 3-1 frente a la ya eliminada Polonia.
USA llegó a ese juego buscando la victoria, porque Portugal, un punto atrás, podía saltar encima de ellos venciendo a Corea, posibilidad que se fue esfumando después de la expulsión de Joao Pinto.
Uno de los duelos clásicos en la CONCACAF, ofrecía presentar el fútbol lírico, romántico y mejor elaborado de México, frente a lo simple, mecanizado pero con gran sentido práctico de USA… A ratos, me recordó lo que vi en San Pedro Sula, cuando USA derrotó 2-1 a Honduras, un equipo superior en todas las líneas y con mejores recursos humanos.
PRIMERA ESTOCADA
Y exactamente eso fue lo que ocurrió… México estaba tratando de establecer control, cuando McBride, a los 8 minutos, recibió una pelota de Claudio Reyna desde la derecha, puso rodilla en tierra, apuntó y disparó, sin chance para Pérez… USA en ventaja 1-0 con el juego entrando en calor, tenía un gran significado.
México trató de calmarse, porque era clave conseguir articularse… El equipo de Javier Aguirre comenzó a utilizar mejor los espacios y movilizarse con más propiedad, fabricando naturalmente, más opciones… Sin embargo, la defensa norteamericana sin desesperarse, se multiplicaba, y el arquero Friedel, respondía a las exigencias manteniendo el 1-0.
DE QUE MANERA TE OLVIDO
Luis Hernández ingresó al minuto 25, pero no alcanzó trascendencia… Sólo nos percatábamos de su presencia, cuando lo veíamos involucrado en gestiones malogradas, y aunque México tenía mayor dominio en el medio, su progresión fue siempre confusa.
El segundo tiempo no mostró variantes, y a los 65 minutos, Landon Donovan del Bayer Leverkussen, en una jugada de contragolpe, fue a buscar un centro y con certero cabezazo, amplió la diferencia 2-0.
Ahí estaba USA, en el duelo de los vecinos distantes, con la obligación de manejar convenientemente esa ventaja durante 25 minutos, mientras los mejicanos perdían la cabeza y terminaban desequilibrándose.
Cuauthemoc Blanco, del Valladolid, una de las más importantes piezas en el engranaje mejicano, se descarriló, el medio campo se enredó, el ataque careció de municiones y por si algo faltaba, Rafael Márquez fue expulsado… ¿Qué se podía discutir?.
Cuando sonó el silbato de Melo Pereira, fue el momento del canta y no llores, ante otro fracaso del fútbol mejicano… Súbitamente, desapareció el cielito lindo y se sintió aquel inconfundible “olor” a esperanzas muertas.
«ESTOY EN EL CIELO»
Que importa lo que venga… El casi siempre inexpresivo entrenador de USA, Bruce Arena, se sintió en el cielo después de vencer a México 2-0.
“En un partido muy duro, frente a un adversario temible, mis jugadores han estado maravillosos”, dijo.
En la otra acera, Javier Aguirre manifestó que los goles de USA llegaron en el peor momento… Bueno, ese concepto es anterior a la ley de la gravedad. Siempre los goles que te matan, llegan en malos momentos, no importa que estés dominando.
Decía Aramis a Portos en plática de Mosqueteros, sólo podrás sobrevivir si evitas las estocadas… Y ayer, a México le clavaron dos, en el pecho.
Ahora en México la prensa especializada tiene material para quejarse “Pa todo el año”.
Unos 36 mil espectadores despidieron a México en el Estadio de Jeonju.
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