Martha Danelia Corea [email protected]
La captura de productos pesqueros que se realizan de forma artesanal está “en manos de la suerte que tenga uno y de la marea”, dicen los marinos.
“Dependiendo de la marea es la cantidad que sacamos de pesca, ya sea el pargo o la langosta. Por ejemplo, en pargo semanalmente podemos sacar entre 400 y 500 libras, de langosta se entregan unas 100 libras semanales. El tiempo de captura es todo el día, se tira el trasmallo por la mañana, en la tarde se va a revisar”, expresa Juan Román, pescador artesanal de Miramar.
“Cuando la pesca está buena sale bastante, y cuando está mala ni para la gasolina sacamos; perdemos bastante porque no se saca nada, sencillamente”, resumió por su parte Julio Torres de la localidad de Poneloya.
La actividad en mar adentro tarda entre cuatro y cinco horas, dependiendo de la captura; la que en algunos casos llega a ser buena para los pescadores en el sentido que la producción que obtienen es suficiente para cubrir los costos de operación, principalmente el combustible, hielo y anzuelo.
No obstante, hay días, como el que tuvo este martes don Roberto Laínez del sector de Poneloya, en el occidente del país. “Hoy no sacamos nada, ni el costo de la gasolina”, manifiesta mientras daba mantenimiento a una de las redes usadas en esta faena.
DESEMBARQUES REGISTRADOS
En cuanto a la participación de la pesca artesanal en la economía nacional, según reportes de la Administración Nacional de la Pesca (Adpesca), los desembarques registrados de la pesca artesanal en el Caribe durante el 2000 ascendieron 5.8 millones de libras, entre camarón (cola), langosta (cola) y pescado, y en el 2001 alcanzaron las 5.0 millones de libras.
Mientras que en el Pacífico, durante el 2000 la captura proveniente de la pesca artesanal ascendió a 6.1 millones de libras y en el 2001 llegó a 7.3 millones de libras entre camarón (cola), langosta (cola y entera) y pescado.
Estos datos reflejan que, mientras en el Caribe la producción bajó unas 800 mil libras, en el Pacífico se incrementó en 1.2 millones de libras; con mayor producción en el Pacífico que en el Atlántico. No obstante, si se toma la totalidad de la captura (Caribe y Pacífico), en el 2000 la captura artesanal ascendió a 11.9 millones de libras, y en el 2001 significó 12.3 millones de libras, para un leve incremento de 400 mil libras.
“El 80 por ciento de la captura de pescado y el 50 por ciento de la captura de langosta en aguas nicaragüenses es hecha por pesca artesanal, en camarón es menos”, estimó Miguel Marenco, director de la Administración Nacional de la Pesca (Adpesca).