- Los coreanos enfrentan una fase más dura en los octavos de final
Corea del Sur no se pierde un Mundial desde Argentina 1978. En la que será su quinta participación consecutiva, los coreanos intentan, en su propia casa, meterse en la segunda fase por primera vez en la historia (con éxito porque clasificaron). Para ello vienen trabajando duro bajo las órdenes del holandés Guus Hiddink.
Corea del Sur afronta en su propia casa su quinto Mundial consecutivo. Esta regularidad, fruto de su competitividad en el fútbol asiático, es algo de lo que no pueden presumir selecciones tan poderosas como Inglaterra o Francia.
El problema de los coreanos es que en todas estas participaciones –que van desde México ’86 hasta Francia ’98- nunca han podido pasar de la primera fase. Ahora, cuando comparte la organización con Japón, Corea espera romper el peso de la historia.
Para lograrlo, los coreanos tienen más factores a favor que en contra. Por un lado, el fútbol de la selección ha mostrado una paulatina progresión en los últimos años y su participación en cada Copa del Mundo siempre ha ido dejando un mejor sabor de boca a sus aficionados. También está a su favor su condición de anfitriona. Eso le permitirá contar con el apoyo de un público entregado, algo, que, sin embargo, y si las cosas no van bien, puede volverse en contra, ya que se han creado grandes expectativas respecto al papel dele quipo.
Otro de los aspectos que puede ayudar a los coreanos a conseguir su objetivo está en el banquillo: Guus Hiddink.
El holandés, en el cargo desde mediados del 2000, es un hombre experimentado que tiene en su palmarés, entre otros títulos, una Copa de Europa y una Internacional. Hiddink asumió el reto coreano con la idea de hacer un buen Mundial y para ello ha estado trabajando duro durante 2001.
Así, preparó al equipo con amistosos de nivel contra selecciones de la talla de Francia, Croacia o la República Checa.
A FAVOR
Corea siempre ha destacado por su juego veloz y algo anárquico. Con la llegada de Guus Hiddink, el equipo ha ganado mucho en orden táctico.
Contará con el apoyo del público para lograr su clasificación a octavos en un grupo bastante igualado, si exceptuamos a Portugal. Los jugadores está muy motivados.
EN CONTRA
El peso de la historia va en su contra. Nunca ha logrado su clasificación para la segunda ronda en sus cinco participaciones anteriores- cuatro de ellas consecutivas.
Si las cosas no van bien, el apoyo del público puede transformarse en un exceso de presión. Corea está obligada a entrar en octavos. No hacerlo sería un fracaso.
EL SELECCIONADOR
Guus Hiddink. Nació el 8 de noviembre de 1946 en Wish (Holanda).
Como jugador, Guus Hiddink militó en el De Graafschap, NEC Washington Diplomats y San José Earthquakes. Sus mayores éxitos han llegado como técnico. Trabajó en el PSV Eindhoven-al que hizo campeón de Europa- Valencia, Fenerbahce, Real Madrid –ganador de la Intercontinental- y Betis.
Estuvo presente en el Mundial de Francia y logró colocar al equipo en las semifinales. A mediados del 2000, asumió el reto de dirigir al combinado de Corea del Sur que prepara con mucha ilusión esta Copa del Mundo de la que es anfitrión.
ASI JUEGA
Hiddink recurre al sistema 3-4-3. Sus dos hombres del centro campo ejercen la función de carrileros. Los dos pivotes son muy luchadores y su línea de ataque destaca por su gran velocidad.
LEE CHUN SOO
Corea no ha tenido fase de clasificación por su condición de anfitriona, ¿cómo han preparado el Mundial?
“Hemos hecho una intensa fase de preparación especial el año pasado. Gracias a este trabajo, cuando comience el Mundial llegaremos con un nivel alto, capacitados para pasar a la segunda ronda”.
Para lograr ese objetivo, su selección contará, al igual que Japón con una ayuda externa: el apoyo del público…
“Si, el apoyo de nuestro público será fundamental para que podamos pasar a la segunda fase del torneo”.
¿Qué importancia le da al técnico Guus Hiddink en un hipotético éxito de este equipo?
“Hiddink es un gran entrenador, con mucha experiencia. Es un técnico que sabe muy bien lo que quiere de cada jugador”.
Tomado de Don Balón/La Prensa