El rey don Juan Carlos tuvo un gran papel en el afianzamiento de la democracia en España. Atrás, el príncipe heredero Felipe de Borbón.

España conmemora un cuarto de siglo de democracia

El de hoy es un país muy distinto al de 1977, cuando se celebraron las primeras elecciones tras la muerte del dictador Francisco Franco Eliseo García NietoEFE MADRID.- Los españoles conmemoran mañana el 25 aniversario de las primeras elecciones celebradas tras la muerte de Franco, con el recuerdo de un país que la mitad de […]

  • El de hoy es un país muy distinto al de 1977, cuando se
    celebraron las primeras elecciones tras la muerte del dictador Francisco Franco

Eliseo García NietoEFE

MADRID.- Los españoles conmemoran mañana el 25 aniversario de las primeras elecciones celebradas tras la muerte de Franco, con el recuerdo de un país que la mitad de su actual población sólo conoce gracias a imágenes de archivo.

Fue el 15 de junio de 1977 cuando los españoles, menos de diecinueve meses después de enterrar al general que los rigió 36 años, tuvieron que aprender de nuevo a votar en democracia, en un proceso plagado de luces y sombras cuya herencia aún es palpable.

Empezando por la Constitución de 1978, aún en vigor y obra de los 350 diputados de las Cortes electas ese día entre los dos centenares de partidos políticos inscritos en aquellos momentos del recién nacido fervor democrático.

Fervor patente en el nutrido anecdotario de la jornada —ancianos llevados en camilla ante las urnas, colegios electorales para pueblos de un sólo habitante, novios en traje de boda votando antes de casarse— y que, a veinticinco años vista, conmueve, en su calidad de balbuceo de un pueblo aprendiendo a hablar en libertad.

Y para quienes guiaron esas primeras palabras, que celebraron ayer un acto conmemorativo en el Parlamento, la efeméride “es un motivo de especial satisfacción”, a juicio de Manuel Fraga, figura histórica de la derecha española.

Fraga, que tras ser ministro con Francisco Franco supo adaptarse a la democracia, es el único cabeza de lista electoral de 1977 que sigue en primera línea, como jefe del Gobierno regional de Galicia.

El casi octogenario político, quien con su lista quedó entonces en cuarto lugar y nunca logró alcanzar mediante las urnas el poder en España, puede sin embargo preciarse de que sí lo consiguiera José María Aznar, su sucesor al frente del Partido Popular.

La victoria electoral de Aznar en 1996 supuso también el relevo de otro histórico, el socialista Felipe González, que tras acariciar el triunfo en 1977, lo obtuvo en 1982.

González, apartado ya del liderazgo del partido, es uno de los cinco diputados —todos socialistas— que han tenido escaño en todos los parlamentos electos desde 1977.

No es tal el caso de Santiago Carrillo, el histórico dirigente comunista que tras convertir al PCE en tercera fuerza en aquellos primeros comicios, acabó retirado de la política al cabo de un inexorable declive.

“Por primera vez en mi vida podía ejercer el derecho de voto” y “sentirme un ciudadano en mi país me llenaba de júbilo”, recordaba Carrillo estos días sobre aquel 15 de junio.

También está apartado de la vida pública Adolfo Suárez, jefe del Gobierno en 1977, que ganó esas elecciones al frente de la Unión de Centro Democrático (UCD), al igual que en 1979, con la Constitución ya vigente.

DOCE MILLONES NO CONOCIERON EL FRANQUISMO

Al recuerdo en un plano menos trágico, y a la conversión de los televisores en máquinas del tiempo, ha contribuido, en los últimos meses, la teleserie, “Cuéntame cómo pasó”, la primera en España ambientada en el final del franquismo, que ha llegado a congregar más de seis millones de espectadores.

Esa serie puede traer vagos recuerdos a unos diez millones de personas que tenían menos de once años en 1977, pero es pura ficción para otros doce de los cuarenta millones de españoles censados en el Instituto Nacional de Estadística, menores de veinticinco años y que sólo conocen lo que es vivir en democracia.

TERRORISMO VASCO, PROBLEMA IRRESUELTO

Permanece vigente, asimismo, el dramático problema que ya vivía España entonces: el terrorismo de ETA.

Euskadi Ta Askatasuna (Patria Vasca y Libertad, en vascuence) empezó a asesinar a finales del franquismo y aún sigue, hasta ensangrentar con más de ochocientas muertes toda España, en especial la región norteña del País Vasco, cuya independencia reclama.

ETA permanece como único rescoldo del incendio del terrorismo provocado por los extremistas de derecha e izquierda en 1977, cuando una cruenta serie de asesinatos suscitaron el temor a un nuevo enfrentamiento civil, disipado por las elecciones del 15 de junio.  

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