- Junto a Bolivia y Honduras recibirán aporte para garantizar que ningún niño se quede sin educación
EFE
WASHINGTON.- Nicaragua, Honduras y Bolivia, con otras 20 naciones de los cinco continentes, han sido incluidos en un plan piloto de ayuda a los países en desarrollo para cumplir la meta de no dejar un sólo niño sin escolaridad para el año 2015, anunció hoy el Banco Mundial (BM).
Este primer grupo de 23 países representa más de la mitad de los 113 millones de niños que no están actualmente en la escuela en el mundo y que han sido tomados como objetivo del plan “Vía rápida en la educación para todos”, fijado en el programa de desarrollo para el milenio.
Dieciocho de los países, incluidos los tres latinoamericanos, califican para recibir ayuda financiera adicional en apoyo de sus programas de educación primaria, dijo el Banco Mundial en un informe.
Los otros cinco países son aquellos con el mayor número de niños que no van a la escuela: India, Pakistán, Bangladesh, Congo y Nigeria. Estos cinco países representan unos 50 millones de los estimados 113 millones de niños sin escolaridad en el mundo.
Al formular el anuncio, el presidente del BM, James Wolfensohn, instó hoy a las naciones desarrolladas a aportar más recursos financieros para poder cumplir la meta de educar a unos 113 millones de niños de diversos países, que jamás han ido a la escuela.
Las tres naciones latinoamericanas seleccionadas también son candidatas para recibir asistencia monetaria de inmediato, al igual que otros quince países, dependiendo de la disponibilidad de fondos, dijo Wolfensohn. Además, Nicaragua, Honduras, Bolivia, Uganda, Burkina Faso, Mozambique, Zambia, Ghana, Guyana, Vietnam, Albania, Niger, Guinea, Etiopía y Yemen, Mauritania, Tanzania y Gambia, han sido seleccionadas para el plan de reducción de la pobreza y de educación para los sectores pobres, del BM.
El presidente del Banco Mundial dijo que la institución a su cargo trabajará en los próximos meses con otros cinco países del grupo inicial de 23 que participarán en el plan piloto de acción rápida, para resolver los problemas que obstaculizan la asignación de fondos para los programas de educación de esas naciones.
Esos cinco países —India, Pakistán, Bangladesh, Nigeria y la República del Congo—, cuentan con 50 millones de niños que no van a la escuela a causa de su pobreza.
ASISTENCIA FINANCIERA
El plan “educación para todos por la vía rápida” necesita la asistencia monetaria de todas las naciones, especialmente de Estados Unidos, dijo Wolfensohn, tras pedir al presidente George W. Bush y a otros líderes del Grupo de los 8 (G-8), que anuncien significativos aportes a la educación de los países pobres, durante su reunión anual en Canadá, el mes próximo.
El Banco Mundial estima que el G-8 y otras naciones desarrolladas donantes deben comprometerse a ayudar con al menos 3,000 millones de dólares adicionales, cada año, en la próxima década, a fin de poder alcanzar la meta de facilitar la educación primaria universal a los países del Tercer Mundo para el año 2015.
“Hemos empezado de forma importante con la inclusión de 23 países en el plan piloto de educación rápida. Más de 67 millones de niños de esas naciones nunca han puesto sus pies en las escuelas”, afirmó Wolfensohn.
Agregó que “ahora corresponde al G-8 y a otros donantes impulsar esta actividad facilitando el dinero necesario para concretar de forma rápida este trabajo educacional”.
La Casa Blanca ha reiterado su disposición de ayudar, y como parte de este esfuerzo, el secretario del Tesoro, Paul O’Neill, recientemente finalizó una gira de 12 días por Africa —y en compañía del cantante Bono, de la banda de rock U2—para ayudar al BM en su tarea educativa.