ACAN-EFE
SAN JOSÉ.- Un niño de cuatro años, hijo de un agente antinarcóticos del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), secuestrado hace una semana, apareció el martes muerto en un río, confirmaron ayer fuentes policiales.
Dos personas, un taxista y un ex vigilante de la barriada, están detenidas como sospechosos del secuestro del niño Osvaldo Fabricio Madrigal, quien fue raptado cerca de su casa al sector sureste de San José.
Jorge Rojas, director del OIJ, confirmó que el cadáver encontrado en un embalse de una planta hidroeléctrica, al oeste de la capital, corresponde al niño, el cual no mostraba huellas de haber sufrido heridas.
La identidad del padre del menor no ha sido revelada, y sólo se sabe que es un agente antinarcóticos del OIJ.
Rojas, visiblemente consternado, declaró a la prensa que la identidad del menor fue revelada por pruebas de sus piezas dentales, pues su cuerpo estaba en avanzado estado de descomposición.
El director policial reiteró su sospecha de que exista una banda dedicada al secuestro de menores, pues con éste ya son tres los desaparecidos en los últimos catorce meses.
Aunque hay dos detenidos, Rojas admitió que en este caso deben estar implicadas otras personas, a quienes se les sigue la pista.
“Creemos que hay más implicados”, aseguró Rojas, tras subrayar que las sospechas inducen a pensar en una organización que se venía preparando para este secuestro “desde hace muchos meses”.
Afirmó que este caso debe preocupar mucho a Costa Rica y pidió la colaboración de toda la población.
“Debemos tener conciencia de lo que está sucediendo para no caer en situaciones como las que están pasando otros países de América Latina”, apuntó.
Otros dos niños están secuestrados, Jessica Sánchez, desaparecida hace cinco meses de un barrio cercano al barrio al del primero, y Francisco Javier Sánchez, también desaparecido hace catorce meses sin que se conozca el paradero de ambos.
El OIJ ha solicitado la cooperación de la Policía Internacional (Interpol) y de las aerolíneas para evitar que, en caso de existir una banda, los niños sean sacados del país, según Rojas.