- Los japoneses tienen la ventaja de jugar como locales
Japón quiere hacer historia en su segunda participación en un Mundial. Los hombres del francés Philippe Troussier, que nunca han ganado un partido en una Copa del Mundo, aspiran, como co-anfitriones, a clasificarse entre los 16 mejores del grupo asequible que completan Rusia, Túnez y Bélgica.
Aunque su bagaje en los Mundiales es bastante pobre una sola participación en Francia ’98, con tres derrotas y un solo gol marcado, Japón afronta la Copa del Mundo con grandes aspiraciones dada su condición de co-anfitrión.
Para lograr un buen resultado, los nipones han trabajado duro en los últimos años. Al mismo tiempo que el país se dedicaba a la labor de construir magníficos estadios y toda la infraestructura para albergar una cita de este calibre, el francés Phillippe Troussier, en el cargo desde 1998, fue trabajando con gran tranquilidad para consolidar una plantilla nueva, pero con experiencia en competiciones internacionales.
Tras cuatro años de trabajo, el técnico ha acabado con la habitual actitud conservadora de los nipones reemplazó a veteranos jugadores por jóvenes desconocidos y les inyectó malicia a su juego.
Hasta su llegada al cargo. Japón sólo contaba, en su palmarés, con una medalla de bronce en los Juegos Olímpicos de México 68 y una Copa de Asia en 1992. Los chicos del “Troussier Japan”, como se conoce popularmente a la selección, añadieron otros importantes. En solo tres años Japón consiguió el subcampeonato Mundial sub-21 –perdiendo ante España en Nigeria- llegó a los cuartos de final en Sydney 2000, ganó la Copa de Asia y fue segunda en la última Copa Confederaciones.
El año pasado la preparación continuó con amistosos frente a España, Paraguay, Brasil, Nigeria e Italia saliendo con buena nota de todos ellos, a pesar de algunos resultados adversos.
BASE OLIMPICA
El cuadro nipón es un equipo montado básicamente con los mejores jugadores de las selecciones juvenil y olímpica. Es un elenco muy joven que presiona mucho en la zona media y que ataca a gran velocidad, teniendo el contragolpe como su principal arma. A su mejor jugador en los últimos años, Hidetoshi Nakata, se le han añadido estrellas emergentes como Shinji Ono (Feyenoord) y Junichi Inamoto (Arsenal)
En unas recientes declaraciones Troussier calificó a su equipo como un pequeño pájaro que llegará al Mundial listo para volar. “Estamos en condiciones de plantar cara a cualquiera”, avisó. De momento, tendrá en la primera fase a rivales asequibles como Rusia, Bélgica y Túnez. No pasar ronda sería una total decepción para sus ilusionados seguidores.
A FAVOR
El equipo tiene un buen promedio de edad –24 años- y todos sus jugadores gozan de un gran espíritu de lucha y un envidiable estado físico.
La polivalencia de muchos de sus jugadores a Phillippe Troussier ensayar diversas variantes durante el transcurso de los partidos.
EN CONTRA
Su condición de anfitriona, provoca una enorme presión sobre la selección, a la que se le exige pasar de la primera fase. No conseguirlo sería considerado un fracaso.
Su principal hándicap está en su juego ofensivo. No suele marcar demasiados goles y eso puede ser especialmente preocupante ante rivales con defensas experimentadas.
EL SELECCIONADOR
Phillippe Troussier. Nació el 21 de marzo de 1955 en Paris (Francia).
Su carrera como futbolista fue discreta y paso desapercibida en clubes como el Red Star y el Lens. Una lesión lo obligó a retirarse en 1983. El éxito le ha llegado como entrenador con una amplia experiencia en el fútbol africano.
Entrenó a las selecciones de Costa de Martí, Nigeria, Burkina Faso y dirigió a Sudáfrica en el Mundial de Francia 98. Ese mismo años fue nominado técnico de Japón. Recientemente ha sido elegido el décimo mejor seleccionador japonés es bastante bueno: 18 partidos ganados, 12 empatados y 9 perdidos. Fue campeón de Asia en 2,000.
ASI JUEGA
Troussier ha adelantado que planteará los partidos de acuerdo a las características del rival. Los nipones suelen jugar con un 3-5-2 o 3-5-1-1 con mucho trabajo de marca en la zona media.
PHILLIPE TROUSSIER
Han sido casi cuatro años de preparación, ¿ya tiene listo el equipo?
“En efecto, puedo decir que tengo decidido el 99% de la formación titular. Aún puede ingresar alguien que no ha tenido oportunidades durante el tiempo de preparación. Los chicos están listos para enfrentarse a cualquiera”.
¿Cuáles son las posibilidades de clasificar en su grupo?
“Queremos llegar tan lejos como podamos. El grupo es asequible y bastante parejo, aunque Bélgica, Rusia y Túnez pueden pensar lo mismo. Creo que Japón está en mejores condiciones que en Francia 98”.
¿Nakata es su jugador más importante?
“Cómo técnico tengo que preparar el mejor equipo, con o sin Nakata. Nakata es un jugador valioso, como los otros seleccionados, pero no es un Dios viviente. Sus posibilidades de actuar son iguales a las que tienen los otros jugadores”.
¿Cree que el Mundial hará que el fútbol en Japón gane más adeptos?
“El fútbol está evolucionando. Actualmente, la popularidad es grande debido al Mundial. Algo parecido ocurrió cuando se inició la liga profesional. Quizás esta popularidad decaiga tras el torneo, pero seguro que ayuda a que el fútbol progrese en el país”.
LA FIGURA
Hidetoshi Nakata (24 años), es quizás, el mejor jugador japonés de todos los tiempos. Se inició como profesional en el Bellmare Hiratsuka de la J-1 y rápidamente dio el salto a Italia, confrontado por el Perugia italiano en 1998.
Tras un par de temporadas a un buen nivel, se incorporó a la Roma con la que ganó el scudetto. Este verano fue traspasado al Parma, donde no ha logrado cuajar. Aunque es cierto que el cuadro japonés no depende exclusivamente de él ante la parición de nuevas figuras, su aportación y experiencia es de suma importancia. Es inteligente en el pase, tiene buen regate y gran disparo de larga distancia. Lanza muy bien las faltas.
Tomado de Don Balón/La Prensa