- El ganador logra su clasificación en el Grupo D
AFP
DAEGU, COREA DEL SUR.- Estados Unidos y Corea del Sur, las dos”cenicientas” del grupo D del Mundial que se rebelaron contra la jerarquía en su primer partido a Portugal y Polonia, se miden este lunes en Daegu a sabiendas de que el vencedor tiene casi garantizado un puesto en octavos de final.
Los estadounidenses hicieron frente a los lusitanos una demostración de que, en fútbol, la técnica no basta por sí sola si no se dispone de una preparación física a toda prueba. Al equipo de las barras y las estrellas no se le gastaron las pilas en los 90 minutos de juego frente a un Portugal plagado de estrellas. Y ganó el músculo (3-2).
Mañana contra los anfitriones surcoreanos, chocarán contra un equipo que le es muy similar, pues fue también a base de kilómetros que derrotaron sin atenuantes a Polonia (3-2) para realizar la proeza, al menos histórica, de inscribir su primer triunfo en una Copa del Mundo luego de cinco citas seguidas.
Como armas para luchar contra el “fútbol total” de las huestes del holandés Guus Hiddink, el centrocampista estadounidense Claudio Reyna, volante del Sunderland que juega su tercera Copa del Mundo, advirtió a sus compañeros que deben guardar el balón para cansar a los energéticos surcoreanos.
Reyna, de 28 años, no pudo jugar contra los portugueses por una lesión en el cuadriceps del muslo derecho, pero estará presente frente a los anfitriones.
Éste trotamundos del fútbol ha jugado seis temporadas en Europa, sucesivamente en Alemania, Escocia y ahora Sunderland en la “Premier League” de Inglaterra.
Los surcoreanos por su parte confían en que Guus Hiddink les proporcionará la receta para imponerse al impresionante equipo americano.
Hiddink es admirado como un héroe en Corea del Sur tras conseguir el primer triunfo mundialista para el país, luego de haber participado en las citas de 1954, 1986, 1990, 1994 y 1998. Total, 14 partidos sin probar el triunfo.
Miles de espectadores que teñirán de rojo vivo el estadio de Daegu y gritarán a favor de los “diablos rojos”, como se llama también a este equipo, igual que al de Bélgica.
Los surcoreanos esperan que también les favorecerá la temperatura canicular que anuncia la meteorología, máxime teniendo en cuenta que el partido se juega a las 15:30 locales.
Y clasificarse para la segunda vuelta sería la segunda proeza de los asiáticos en este “su” Mundial.
Se vislumbra ya de antemano que el clima será explosivo y la policía surcoreana anuncia un imponente dispositivo de seguridad, porque se temen desórdenes extradeportivos.
La presencia de 37.000 militares estadounidenses en el país desde 1953 cuando terminó el conflicto armado que divide la península coreana ha suscitado siempre virulentos brotes de protesta. Y el malestar latente bien podría estallar con motivo de esta confrontación deportiva.
LOS EQUIPOS
Corea del Sur: Lee Woon-Jae (1) – Kim Nam-Il (5), Hong Myung-Bo (20, cap.),Choi Jin-Cheul (4), Song Chong-Gug (22), Yoo Sang-Chul (6) o Lee Chun-Soo (14), Kim Tae-Young (7) – Lee Eul-Yong (13), Hwang Sun-Hong (18) o Ahn Jung-Hwan (19)- Park Ji-Sung (21), Seol Ki-Hyeon (9).
Estados Unidos: Brad Friedel (1) o Kasey Keller (18) – Frankie Hejduk (2), Pablo Mastroeni (4), John O’Brien (5), Claudio Reyna (10, cap.) – Jeff Agoos (12), DaMarcus Beasley (17), Brian McBride (20) o Joe Max Moore (9), Landon Donovan (21) – Anthony Sannah (22), Eddie Pope (23).
Arbitro: Urs Meier (Suiza)
Asistentes: Egon Bereuter (Austria) y Ali Tomusange (Uganda)