- Anoche el Estadio parecía más una disco que un coliseo deportivo
Wilder Pérez R. [email protected]
Para los boeristas, el de ayer fue uno de los juegos mejor desquitados de la temporada. Pagaron por un partido… y por el mismo ticket disfrutaron de una fiesta. Ir al Estadio Nacional “Denis Martínez” fue más alegre que asistir a una discoteca un sábado por la noche.
Los más de diez mil fanáticos que poco a poco fueron llenando el estadio, gozaron al máximo y bailaron en palcos y graderías, al son de chicheros y vivas en honor al Bóer.
En un partido en el que los Indios aseguraron una holgada victoria casi inmediatamente después que el presidente Enrique Bolaños se “remangara la manga” para lanzar la Primera Bola del partido, hubo de todo.
Las butacas del Estadio Nacional fueron el escenario de un verdadero carnaval, donde la cerveza, el licor y los puños en alto dominaron el “partido”, mientras los chicheros convertían los sones nacionales en músicas conocidas a nivel internacional, para luego transformarlas en tonadas de apoyo a los Indios del Bóer.
La barra chinandegana se vio opacada al punto que cuatro chavalos cargando un bombo y un tambor, le robaron la iniciativa a mitad del juego, y los boeristas camuflados que estaban entre ellos se destaparon para celebrar la victoria hasta el fin.
Pero a esas alturas el fin estaba lejos. El juego no mostraba ninguna emoción, pero éstas eran creadas por la celebración que el público le daba a cada bola mala o strike a favor del equipo capitalino.
Y tal como los vehículos, la fanaticada necesitaba combustibles para seguir, en el caso humano, la necesidad era de alcohol. Así que las cervezas y los rones siguieron sin fallar en una fiesta más, una celebración de miles de aficionados que sonreían unos con otros sin importar si se conocían o no.
Nadie creyó jamás en una derrota del Bóer en su patio. Los juegos pirotécnicos del inicio anunciaron el preludio del resto de la noche, una noche festiva, donde más que celebrar una evidente victoria (10-5) del equipo más popular del país, la gente aprovechó para pegarse la primera parrandeada de la semana… porque ahora con la serie empatada a dos, falta la del sábado.