- Camerún renuncia a sus camisetas sin mangas
Alfonso Gil Efe
Yokohama, Japón.-La selección de Camerún ha renunciado en el comienzo del Mundial a las camisetas sin mangas que recordaban vagamente a las que utilizan los jugadores de baloncesto, y que han sido habituales en los últimos partidos del equipo africano, incluidos los de la Copa de África en la que proclamaron campeones.
Camerún, cuya camiseta verde coincide con el color de la selección de la República de Irlanda, optó por jugar ante los irlandeses con una camiseta blanca con las mangas de color negro, una innovación más en las indumentarias deportivas, sometidas en los últimos años a las más duras leyes del mundo del diseño.
En los últimos años la imagen ha sido fundamental en el mundo del fútbol y ha impuesto sus pautas en los clubes y selecciones más importantes del Mundor.
Prueba de ello son las pequeñas pero constantes modificaciones que se introducen en el vestuario de los jugadores de una a otra temporada y, en mucha mayor medida, de cara a una cita como es el Mundial, en la que interesa incrementar las ventas de las camisetas de las diferentes selecciones.
Junto a la vestimenta de los cameruneses, que combina blanco, negro y rojo, llaman la atención las arlequinadas en rojo y blanco de los croatas y otras con varios colores como las de Senegal o Sudáfrica, que contrastan con la sobriedad del azul de los italianos y la sencillez que ha recuperado la camiseta de España tras unos años de más colorido.
La indumentaria de los futbolistas ha evolucionado notablemente a través de los más de sesenta años de vida de una competición cuya primera edición se celebró en Uruguay, en el mes de julio, en pleno invierno en el hemisferio sur, lo que originó que los futbolistas llevaran en todos los casos camisetas de manga larga.
El cordón en el cuello, algunas camisetas con botones y los pantalones casi hasta las rodillas completaban el sencillo material deportivo de los pioneros del Mundial.
Sin embargo, poco a poco se introdujeron elementos nuevos en la indumentaria de los jugadores. Primero los escudos de cada asociación en el pecho y posteriormente, tras el paréntesis de la Segunda Guerra Mundial, la numeración en el dorso.
A partir de 1954, en los Mundiales los futbolistas lucieron un número fijo, algo que no ocurría en las competiciones de clubes, en las que casi siempre se numeraban los jugadores del 1 al 11. El número fijo no se generalizó en otro tipo de competiciones hasta bien avanzada la década de los noventa.
Los ribetes de diferentes colores, la solapas en los cuellos de las camisetas o las bandas características de algún fabricante de material deportivo estuvieron presentes en los equipajes de las selecciones de los años sesenta y setenta.
Llamó especialmente la atención en aquellos tiempos la leyenda CCCP que lucían en la camiseta los futbolistas de la Unión Soviética y que identificaba en ruso el nombre del país.