Con su doble dentadura, Denis Honfis es capaz de pelar cocos verdes y viejos como si se tratara de suaves bananos.

El hombre de la “mandíbula de acero”

Es capaz de levantar con los dientes un saco lleno de cocos Denis Honfis es un mískito de 68 años, nacido en Tasbapauni, y aunque no es boxeador de peso completo, Mike Tyson jamás se metería en un ring con él. Y la razón es porque Honfis tiene un record muy difícil de superar por […]

  • Es capaz de levantar con los dientes un saco lleno de cocos

Denis Honfis es un mískito de 68 años, nacido en Tasbapauni, y aunque no es boxeador de peso completo, Mike Tyson jamás se metería en un ring con él. Y la razón es porque Honfis tiene un record muy difícil de superar por Tyson, ya que nuestro compatriota, dueño de una fuerte mandíbula, es capaz de pelar cocos con los dientes, mientras carga un saco de ellos, como si se tratara de simples bananos maduros.

Y eso no es todo, como pasatiempo le gusta levantar con los dientes sacos de verduras de más de cien libras, y los echa en el carretón para trasladarlos desde el muelle hasta su casa.

Honfis dice que nació con doble dentadura, y que desde joven se dio cuenta de que sus dientes eran “poderosos”. Refiere que empezó a descortezar cocos “por vagancia” un día que estaba sin hacer nada. En una ocasión, le ganó una apuesta de 500 córdobas a un hombre que lo retó para que levantara con los dientes una tortuga de 120 libras y, ni corto ni perezoso, se ganó esos billetes.

Su oficio de matarife no sólo lo practica con los cerdos, sino que también en Corn Island, donde mata y vende carne de tortuga Carey, Tora y de otras especies en tiempo de caza de estos quelonios.

Ahora Honfis ya forma parte de los tradicionales festivales de Mayo Ya, donde participa por diversión, pelando ante el público, todo tipo de cocos, ya sean verdes o viejos y secos.

Honfis también es conocido por su temeraria acción de agarrar brasas del fuego y apagarlas con sus manos, igualmente por meter la mano en ollas de aceite caliente sin sufrir ningún daño.

Pero el récord del que se siente más orgulloso y en el que nadie le hace sombra, es de su descendencia, ya que afirma ser padre de 85 hijos, los que fueron procreados “cuando la pesca estaba buena y tenía dinero, pero a todos los mantuve”, afirma. Por último lanzó su mayor “hazaña”, cuando afirmó que en la Costa hay otros que tienen más hijos que él, “pero a ninguno le han tenido ocho niños, de ocho mujeres diferentes en el mismo año, como a mí en 1963”.  

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