- Es una costumbre que los desalojen para grandes eventos
Alberto Cabezas Efe
Tokio.- Los vagabundos japoneses que viven en los parques de grandes ciudades como Tokio y Osaka temen que las autoridades les desalojen de esos lugares públicos en un intento por tratar de que no se les vea tanto durante el Mundial de fútbol que comienza hoy.
“Si estamos en lugares llamativos, lo más seguro es que intenten echarnos”, dijo Yukio Goto, que desde hace cinco años vive en el parque central de Shinjuku, en Tokio.
En Japón, unas 30,000 personas, la mayoría de más de cincuenta años, no tienen hogar y viven en los parques, en albergues o en barrios marginales construidos para trabajadores eventuales.
Aunque Goto perdió su trabajo hace años y vive en el parque desde 1997, se considera afortunado porque recibe una pensión de 60,000 yenes mensuales (470 dólares), que no le basta para pagar un alquiler.
Su hogar es una construcción de tablas y plásticos azules de apenas metro y medio de alto y dos de largo situada en un rincón del parque de Shinjuku, donde vive con media docena de “sin techo” que han creado una pequeña comunidad, “Chirorin Mura”, que se apoya mutuamente para intentar cubrir sus necesidades más básicas.
La mayoría de los vagabundos de las grandes urbes de Japón emigró en los años ochenta a las ciudades procedente del campo, sin un trabajo fijo y con escasa formación, recuerda Goto.
La firmeza de la economía en aquel momento les permitió vivir con cierta comodidad, con trabajos a destajo en sectores como el de la construcción hasta los años noventa, cuando la crisis les dejó en la calle y sin perspectivas.
“Se dice que con esta vida algunos buscan más libertad, pero creo que son los menos”, explicó Goto, quien cree que los “sin techo” siguen creciendo aunque las autoridades digan que la crisis económica toca a su fin.
MILES SIN HOGAR
En Osaka, una de las sedes del Mundial, hay unas 15,000 personas sin hogar, de las cuales unos cuarenta viven en el parque Nagai, a pocos metros del estadio del mismo nombre.
Este grupo ha formado una asociación en la que participan algunos voluntarios del vecindario que prevén medidas inevitables contra el colectivo en las próximas cuatro semanas.
En el estadio de Nagai se jugarán el Nigeria-Inglaterra el 12 de junio y el Túnez-Japón dos días después, dos partidos que podrían ser decisivos porque son los últimos en de los Grupos F y H.
También se disputará en Osaka uno de los partidos de cuartos de final, el 22 de junio, lo que ha hecho que las autoridades municipales hayan puesto algunas vallas en lugares que frecuentan los vagabundos para impedir que instalen sus plásticos y demás pertenencias.
Esta no es la primera vez que se usan estas medidas, pues los funcionarios municipales recurrieron a ellas ya a finales del 2000, al desalojar a 350 vagabundos antes de la visita de los inspectores del Comité Olímpico Internacional (COI) para evaluar la candidatura de Osaka a los Juegos Olímpicos de 2008.
YA SON HABITUALES
-Los desalojos son ya habituales en el parque de Ueno de Tokio, donde vive medio millar de vagabundos, cuando algún miembro de la Familia Imperial o alto dignatario extranjero visita alguno de los famosos museos que hay en él.
-La práctica, conocida en japonés como “yamagari”, les obliga a retirarse voluntariamente a zonas donde no puedan ser vistos hasta que la comitiva ha abandonado el parque.
-“Lo cierto es que no tenemos derecho a quejarnos porque es ilegal vivir aquí”, dijo uno de los vagabundos.
-Masanori Nakamura, profesor de la universidad de Hitotsubashi, considera que esta costumbre ha pervivido porque el pueblo japonés es partidario de hacer distinciones claras entre la pureza y la impureza o entre el bien y el mal, lo que permite a los “sin techo” seguir viviendo en los parques a condición de que no molesten.