- La lluvia afectó a los bateadores
Wilder Pérez [email protected]
Los equipos finalistas del campeonato nacional de béisbol saltarán al campo hoy, en un tercer intento por iniciar la serie más atractiva de toda la temporada.
No hay duda de que echarán humo, pero nadie garantiza que ésta emanación sea de un calentamiento genuino o de la mezcla de dos temperaturas diferentes: la de los cuerpos de los peloteros, nuevamente ambientados a las prácticas, con la de ambiente fresco de invierno.
Hubert Silva, manager del Bóer, confesó que el conjunto capitalino no irá al ciento por ciento de su capacidad a esta serie, luego que sus jugadores estuvieran privados de practicar en el terreno de juego por al menos cuatro días, gracias a las fuertes lluvias que causaron daños millonarios al país.
“Nos hemos estado preparando al 50 por ciento hasta hoy (ayer) que empezamos a practicar en campo abierto”, confesó el dirigente de los Indios.
Lo mismo ocurrió con el Chinandega hasta ayer. Según Carlos Estrada, presidente de los occidentales, los atletas corrieron en el área de palco, y utilizaron el poco espacio bajo techo para no perder el tiempo.
Pero al menos los jugadores capitalinos no se limitaron a hacer pesas y ejercicios de estiramiento. Además de las reuniones y conversaciones sobre el reto que tienen enfrente, Silva aseguró que pasaron practicando a como pudieron en las entrañas del edificio.
“Lo único que hemos hecho es batear bolas bombeadas, los pítcheres están lanzando en los espacios que se puede y se han estado agarrando rolings sobre el concreto”, afirmó el piloto indígena.
A pesar de los inconvenientes, los integrantes de ambos equipos afirman tener los ánimos en su máxima capacidad para enfrentarse en cualquier momento por el título nacional.
Uno de ellos el líder capitalino Nemesio Porras, primera base del Bóer. “Creo que nos afecta, pero no mucho, al menos en el concreto los rolings no dan malos rebotes, lo malo es que sólo se batean bolas bombeadas”, comentó.
«BIEN POR LOS PÍTCHERES»
-Según Nemesio Porras, las lluvias afectaron básicamente a los bateadores, pero quienes salieron ganando fueron los lanzadores de cada equipo.
-“En realidad es una ventaja desde ese punto de vista, porque los pítcheres tuvieron la oportunidad de correr y de soltar el brazo”, dijo el primera base capitalino.
-No obstante, reconoció que el resto de atletas no corrió igual suerte, pero insistió en que no deslucirán a la hora de juego.