Mauricio J. [email protected]
Yo me pregunto: ¿por qué están preocupados los obispos sobre cómo se está combatiendo la corrupción? Creo que deberían de estar preocupados si NO se estuviera combatiendo ese mal. ¿Están preocupados porque esconden algo?
Yo creo que es la voluntad de DIOS que todo lo malo salga a la luz… la Iglesia no está sobre las leyes… ¿acaso se olvidaron que “hay que dar a César lo que le pertenece a César y a Dios lo que le pertenece a Dios?”.
Me da tristeza por Nicaragua, porque si la cabeza religiosa está con problemas, ¿cómo estará el cuerpo? Estos son los vientos de cambio que ya están soplando en Nicaragua como en el resto del mundo.
Soy protestante, sé que ésta es la oportunidad de que el pueblo nicaragüense rompa con tradiciones paganas. Ésta es la oportunidad mejor que Dios ha dado para que el evangelismo conduzca al nicaragüense a una relación personal con nuestro Señor y Salvador Cristo.