- La fiscal Solórzano dice que también declaraciones testificales y explicación de peritos demuestran el delito
Ary Neil Pantoja [email protected]
En la última diligencia ordenada por el juez séptimo de Distrito del Crimen de Managua, Sabino Hernández, ayer se realizó la reconstrucción de los hechos en el caso del homicidio del primer comisionado (post mortem) Christian Munguía Alvarado, el que fue ejecutado por dos sujetos armados de una pistola Makarov y un revólver calibre 22.
Precisamente ayer viernes se venció el término para que el judicial emita una sentencia interlocutoria en contra del procesado Manuel Martínez Martínez, de 19 años, quien, en compañía del menor conocido como “La Vaquita”, habría disparado a la humanidad de Munguía al intentar robarle.
Llegó a su fin la primera etapa del juicio, conocida como fase instructiva, y la reconstrucción de los hechos, según la fiscal departamental de Managua, María del Carmen Solórzano, coincide exactamente con las declaraciones de los testigos, los peritos del Laboratorio Central de Criminalística (LCC) de la Policía y la del médico forense.
A juicio de Solórzano, con la reconstrucción de los hechos, queda demostrado el delito y la delincuencia de los autores. La fiscal expresó que con el uso de la “técnica del cordel” se demostró la trayectoria precisa de la bala que terminó con la vida de Munguía, además de confirmar la existencia del arma homicida en manos del padre de “La Vaquita”, Jorge Elías Reyes.
La diligencia judicial incluyó una inspección ocular en el lugar de los hechos; en el establecimiento de venta de leche agria donde acostumbraba desayunar Munguía, y en el parque del Barrio 14 de Junio donde, debajo de una banca, fue dejada el arma homicida por Jorge Elías Reyes.
Reyes expresó haber encontrado la pistola en una zanja que hacía para la tubería de aguas residuales en su casa, por lo que el juez también inspeccionó el inmueble ubicado en el Barrio Jorge Dimitrov.
El juez Sabino Hernández, también inspeccionó la casa de Luis Felipe Rodríguez, quien fue la última persona en tener la pistola Makarov en su casa. Rodríguez recibió el arma de parte de Gregorio Roque Moncada Rodríguez, quien afirma haberla encontrado debajo de la banca del Parque 14 de Junio, enfrente de su casa.
A estos dos últimos sujetos, el juez les abrió proceso judicial como implicados en el caso.