Mayda Isabel Meléndez [email protected]
El ministro de Hacienda y Crédito Público, Eduardo Montealegre, confirmó ayer que no existe el financiamiento necesario para hacerle frente a las demandas de salud de la población, con lo que trató de justificar el recorte presupuestario planteado a este sector en las reformas sugeridas a la Asamblea Nacional.
“Debido a los altos índices de pobreza que existen en Nicaragua, tenemos que ordenarnos y ser más sinceros con la población, decirle que no se puede aprobar algo que no se tenga la fuente de financiamiento”, respondió, tras participar en una actividad en un hotel capitalino.
“La realidad es que somos un país pobre, sumamente pobre, que nos hace falta muchísimo. Sería fácil engañar a la población y decirle: ‘Te vamos a dar más’, pero ya sabemos los resultados que eso tuvo en el pasado”.
Dijo que “la realidad del país es una. Tenemos que priorizar, por un lado, el área social del programa de la pobreza. Tenemos ocho mil (millones de córdobas) de ingresos y 12 mil (millones) de gastos, y como usted sabe, si en su casa usted tuviera eso: o gana más o busca cómo recortar”.
El jueves, Gustavo Porras, Secretario General del Frente Nacional de los Trabajadores (FNT), aseguró que el recorte planteado para el sector salud agudizará la crisis de desabastecimiento de medicinas que actualmente enfrenta la población.
No obstante, Montealegre reiteró que “eso (la mengua presupuestaria) no va a recortar ningún servicio de salud, ni lo que está previsto para medicinas o salarios de enfermeras y doctores”.
EVALUARÁN UNIVERSIDADES
Montealegre informó que el Ministerio de Hacienda, en conjunto con el gobierno, obtuvo un financiamiento de parte del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) para evaluar el desempeño de las universidades, pues no es cosa sólo de ver cuánto se les da, sino de ver “cuánto se entrega a la sociedad de esa plata que se invierte”.
Francisco Guzmán, presidente del Consejo Nacional de Universidades (CNU), al participar en el Primer Foro Nacional de Educación Superior, planteó la necesidad de empezar a estudiar la posibilidad de asignar el 10 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) para todo el sistema educativo.
Dijo que el 2.5 por ciento de la cantidad en mención debería destinarse sólo a universidades, especialización de profesores, investigaciones y demás herramientas que garanticen una excelente preparación profesional de los futuros egresados. El PIB nicaragüense se estima en 2,000 millones de dólares.
Datos oficiales indican que actualmente las universidades públicas reciben casi 600 millones de córdobas otorgados en el marco del seis por ciento, más 60 millones de córdobas para inversión y unos 20 para servicios básicos.