La calle: sin pelos en la lengua

El origen de La Calle inicia ni más ni menos como un cuento de novela rosa, en el cual sus protagonistas se juntan por “cosas del destino”. Al menos así lo reconoce el baterista de esa agrupación musical universitaria, Erick Samayoa. Y es que este grupo, aparte de compartir el encanto por el Rock Clásico, […]

El origen de La Calle inicia ni más ni menos como un cuento de novela rosa, en el cual sus protagonistas se juntan por “cosas del destino”. Al menos así lo reconoce el baterista de esa agrupación musical universitaria, Erick Samayoa.

Y es que este grupo, aparte de compartir el encanto por el Rock Clásico, son todos de barrio, tienen apellidos de antaño y la mayoría son estudiantes de la universidad.

“Casi todos (los integrantes de La Calle) nos contactamos a través del Club de Los Beatles que a finales de los años 90 se transmitía en Radio Rica (ahora emisora evangélica). Allí nos conocimos y formamos la agrupación”, rememora Samayoa.

Hace algunos años dos de los cinco integrantes de La Calle, formaron parte de Mentes Eléctricas, agrupación que pegó fuerte en 1995. Sin embargo con el paso del tiempo ese grupo sufrió cambios.

“Fue cuando Carlos Echegoyen (la guitarra baja de La Calle), y César Alvarado (guitarra líder), decidieron continuar el camino musical conmigo; Marvin Triana (la guitarra rítmica), y Julio Alfaro (el tecladista), a quien conocimos tocando un piano de cola en el Centro Cultural Managua (CCM) se unieron después”, precisa Samayoa.

¿Por qué La Calle?

“Por tres razones: somos jóvenes con edades que oscilan entre los 20 a 30 años. Somos originarios de barrios capitalinos como el San Judas, el San José Oriental, Monseñor Lezcano… y nuestra razón de ser es ofrecer un mensaje positivo ya que las personas asocian a la calle con lo negativo. Me refiero a la droga, prostitución y esas cosas. Es decir a lo callejero”, explica César Alvarado.

¿Cuál es el mensaje?

“Bueno –interrumpe Samayoa–, que en la calle se pueden producir cosas buenas como la música. Nuestro objetivo es incentivar a los jóvenes a que hagan música como nosotros”.

Musicalmente hablando ¿qué los distingue del resto…?

“En primer lugar tratamos de ejecutar cada tema lo más limpio posible. En segundo lugar tocamos temas populares que la gente conoce de cada época”, aclara el baterista.

¿Por ejemplo?

“Por ejemplo de la década del 60 ejecutamos canciones de Santana o The Doors. Del 70 honramos a Los Beatles; del 80 cantamos temas de Miguel Mateo y del 90 de Nirvana, Enanitos Verdes o Materia Gris”.

La Calle, se formó hace tres años. Desde entonces cuentan sus integrantes que han pisado escenarios tan variados como las piedras de río. “Hemos tocado en universidades, hoteles, avenidas, ferias, restaurantes… Y ésta ha sido otra de nuestras singularidades, que tocamos a donde sea”, indica Julio mientras su colega Carlos asiente a puro gestos.

“A eso sumamos que solemos compartir escenarios con grupos de la talla de Llama Viva, Los Gigantes del 70 y Macolla. De manera que somos música del recuerdo y de la actual”, reitera Samayoa.

Los muchachos relatan que suelen practicar a mediados de la semana. Ya que estudian en diferentes universidades. “Carlos, por ejemplo, cursa el segundo año de Diseño Gráfico en la Upoli. César cursa el cuarto año de Enseñanza del Inglés en la UCA. Julio, en tanto, recibe cursos de Inglés. Marvin estudia el último año de Traducción Francesa en la UNAN y yo trabajo”, afirma Samayoa.

¿Qué tan agotador les resulta ese trajín?

“Usualmente practicamos de cuatro a cinco horas. Hay días que iniciamos los ensayos a las seis de la tarde y finalizamos a las tres de la mañana. Claro es bien cansado pero para llegar a ser algo bueno tenés que esforzarte. Y esa es nuestra meta”, comenta el guitarrista líder.

“Aunque lo más difícil es lidiar con el tiempo de cada uno de nosotros. Inclusive fijate que hasta hemos perdido a varias novias porque piensan que somos infieles por la misma dedicación a la música”, detalla César.

¿Y ustedes qué les dicen?

(Se ríen) “Bueno les decimos que somos fieles al grupo, porque ¡esa es la verdad!”, puntualiza Samayoa, quien ya esta casado.

De momento la meta de La Calle es materializar un disco, con temas inéditos de la agrupación. “Pensamos grabar temas de César y de Marvin que entre otras cosas hablan de romances y de asuntos sociales como la prostitución”, expresa Julio.

Concierto en tributo a Los Beatles

La Calle tiene previsto efectuar un “súper concierto” en tributo a Los Beatles. Este evento se realizará hoy viernes, a partir de las ocho de la noche, en la Escuela de Danza, frente a la UNI.

Erick Samayoa, baterista del grupo, dice que la actividad en mención está dirigida a las personas amantes del Rock Clásico quienes podrán disfrutar, durante cuatro horas, de un repertorio musical que incluirá “lo mejorcito”, del 60’ al 90’.

“En otras palabras, será una pachanga donde inclusive tendremos disponibles videos de Los Beatles, referidos a sus creaciones musicales y a su vida personal. Y además invitados de la talla de Fernando Samayoa, ex integrante de Mentes Eléctricas, y a músicos de Llama Viva”, apunta.

La entrada al concierto tiene un costo de 20 córdobas (no consumibles).

El 31 de mayo, mientras tanto, La Calle espera volcar su ingenio musical en el Hotel Barceló Montelimar, donde prevén inyectar a los asistentes más beatlemanía. Allí la fiesta iniciará entre ocho y nueve de la noche. El costo a este evento está por definirse.

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí