Gracias a las lluvias, adiós al racionamiento

Pero para colmo, las tuberías se obstruyen y habrá que suspender el servicio de vez en cuando Alina Lorío L.CORRESPONSAl/[email protected] Luis Manuel Marchena, Gerente de la Empresa Nicaragüense de Acueductos y Alcantarillados (Enacal) filial Ocotal, anunció que “debido a la recuperación del caudal del Río Dipilto con las primeras lluvias del invierno, el plan de […]

  • Pero para colmo, las tuberías se obstruyen y habrá que suspender el servicio de vez en cuando

Alina Lorío L.CORRESPONSAl/[email protected]

Luis Manuel Marchena, Gerente de la Empresa Nicaragüense de Acueductos y Alcantarillados (Enacal) filial Ocotal, anunció que “debido a la recuperación del caudal del Río Dipilto con las primeras lluvias del invierno, el plan de racionamiento de agua potable queda suspendido”.

Las lluvias que empezaron a caer en este territorio desde el 19 de mayo han logrado superar temporalmente el problema de capacidad de captación en la presa de Enacal. “Con la cantidad de agua que hay, es suficiente para abastecer a toda la ciudad”, dijo el gerente municipal de la empresa en Ocotal.

Añadió que devolverán las pipas que habían conseguido para enfrentar la crisis en zonas donde resultaba imposible abastecerse de agua por tubería.

La Empresa Nicaragüense de Acueductos y Alcantarillados (Enacal) había implementado el tres de abril pasado un plan de racionamiento del servicio de agua en Ocotal por tiempo indefinido, debido al escaso caudal de agua del Río Dipilto, que no lograba completar los requerimientos de 16 pulgadas de agua, para abastecer del vital líquido a la población ocotaleana.

NO TODO ES COLOR DE ROSA

Las lluvias no sólo traen buenas noticias, también implican problemas por el arrastre de sedimento y arena del Río Dipilto, cuyo manto y cuenca se encuentra gravemente deteriorada por la contaminación, el despale y el paso del huracán Mitch en 1998.

Marchena explicó que el pasado martes, en horas de la madrugada, tuvieron que suspender el servicio de agua potable para Ocotal, debido a que el Río Dipilto había arrastrado una gran cantidad de sedimentos, que obstruyeron los desarenadores y las líneas de conducción a la planta potabilizadora, elevando también los niveles de turbidez del agua que, finalmente, sale por las tuberías domiciliares.

El gerente de Enacal explicó que el agua del río se desmejora con las lluvias y muchas veces llega a un punto muy alto de turbidez que la planta potabilizadora no logra procesar y se ven obligados a suspender el servicio hasta que pueda realizarse el tratamiento.  

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