- Algunos centros mundiales de predicción del clima ven alejarse al fenómeno climático, otros mantienen el pronóstico de que se aproxima
Benjamín [email protected]
Todavía hay incertidumbre con respecto al establecimiento definitivo en la región centroamericana del fenómeno climático conocido como “El Niño”, debido a que los distintos centros internacionales de predicción del clima difieren y hasta se contradicen en sus análisis realizados al comportamiento futuro de la atmósfera.
“Nicaragua, como el resto de Centroamérica, depende de la información que proporcionan estos grandes centros de Estados Unidos que estudian el clima, pero después de analizar estos pronósticos internacionales, nosotros mantenemos las perspectivas de lluvias deficitarias en el primer sub período del invierno”, indicó Claudio Gutiérrez, director del Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter).
A inicios de mayo, el Ineter dio a conocer que en el trimestre de mayo, junio y julio habría tanto déficit de lluvias que estarían por debajo de las normas históricas.
Según Gutiérrez, esto se refuerza considerando la poca incidencia de lluvias sobre nuestro territorio, a pesar de que ya se han desplazado seis ondas tropicales en mayo, a excepción de la onda tropical número seis que interactuó con un sistema de baja presión en la zona del Pacífico y la madrugada del martes provocó intensas lluvias, principalmente en esta región del país.
UNOS QUE SÍ…OTROS QUE NO
Mientras la Agencia para el Océano y la Atmósfera de los Estados Unidos (NOAA), informa en su último boletín de mayo que continúa el calentamiento de la superficie del Océano Pacífico tropical, lo cual es un indicativo de la gestación de un evento Niño, el Instituto Internacional de Investigación para la Predicción Climática (IRI) de EE.UU. habla de una reducción de la probabilidad de que ocurra este fenómeno.
En su última proyección climática, el IRI indica que esta probabilidad ha disminuido puesto que el movimiento hacia condiciones de “El Niño” no ha continuado, y la “ventana estacional” para la oportunidad de ocurrencia de este fenómeno está comenzando a cerrarse.
Otro elemento a considerarse ha sido la temporada de huracanes en el Golfo de México, Mar Caribe y Océano Atlántico Norte, la cual históricamente se ve disminuida ante la presencia de un evento de “El Niño”.
“Sin embargo el doctor William Gray, de la universidad de Colorado, ha pronosticado para el 2002 doce tormentas nombradas (de un promedio multianual de 9.6), de las cuales siete serían huracanes, y de éstos tres serían intensos. Este pronóstico presenta una actividad ciclónica más activa que lo normal”, señala el último boletín de seguimiento al fenómeno de “El Niño” del Ineter, correspondiente a mayo.