- Inocente juego de naipes causó la muerte a un comerciante
Juan Rodríguez [email protected]
“Quiero jugar naipes, denme juego a mí”, pidió Ricardo Jerónimo Calero Mendoza, de 35 años, a un grupo de hombres que jugaba en un tramo en el Mercado Oriental, y por toda respuesta una voz masculina le dijo: “Vos sos un palmado, aquí no hay lugar para vos”.
Este pequeño cruce de palabras desembocó en la muerte del comerciante Mauricio Antonio Mendoza Espinoza, que fue quien contestó así a Ricardo Jerónimo. Los testigos dicen que éste dio muerte a Mauricio, de tres estocadas que le propinó en el estómago.
La capitana Geraldine González, vocera del Distrito Cuatro de la Policía, opinó que la muerte de Mendoza se “dio por una discusión tonta”.
Según la versión de uno de los testigos, Ricardo Jerónimo llegó a un lugar situado del Cine México una cuadra abajo, y una y media al lago, donde estaba jugando el grupo de comerciantes del Oriental la mañana del domingo, cuando se dio el cruce de palabras entre el hoy occiso y su victimario, que no mostró arrepentimiento por el hecho, y aseguró que disponía de 500 córdobas para tomarparte en el fatídico juego de azar.
Mauricio Antonio fue cargado por sus amigos desde el tramo donde jugaban, hasta la estación Cuatro de la Policía, tratando de salvarle la vida. Una patrulla lo trasladó de emergencia hasta el Hospital Lenin Fonseca, pero en el camino expiró.
La denuncia de los hechos fue interpuesta por Mario Antonio Dolmus Mendoza, familiar del asesinado. Mauricio Antonio vivía en Villa Venezuela, en esta capital.