- Su estado de salud no es el mejor
EFE
CIUDAD DEL VATICANO.- Juan Pablo II irá hoy a Azerbaiyán, primera etapa de un viaje de cinco días que le llevará también a Bulgaria y sobre el que planea la preocupación de cómo afrontará una agenda tan densa debido a su delicado estado de salud.
En los últimos días se ha visto al Pontífice que apenas puede caminar, extremadamente cansado, con un hilo de voz, con problemas de respiración y con dificultades para leer los discursos.
Ese deterioro físico, que no mental según todos los que le tratan de cerca, ha vuelto a hacer resurgir la eventual dimisión por motivos de salud, lo que él se apresuró de manera indirecta a desmentir al afirmar que seguirá mientras Dios quiera y al pedir a los fieles que recen para que pueda continuar al frente de la Iglesia en este tercer milenio.
Con ese espíritu afronta el que será su 96 viaje fuera de Italia en sus 23 años de pontificado, sin importarle tener que usar —según aseguraron fuentes cercanas al Vaticano—, un montacargas para poder subir o bajar del avión.
Juan Pablo II, que acaba de cumplir 82 años, llegará a primeras horas de la tarde del miércoles a Bakú, la capital de Azerbaiyán, país de mayoría musulmana que perteneció a la desaparecida URSS, en el que sólo hay 120 católicos, dos sacerdotes y una Iglesia.
La visita durará poco más de 25 horas y será la primera vez que el Papa se aloje en un hotel, ya que no existe una nunciatura o edificio religioso para albergarlo.
Aunque muchos se preguntan a qué va a un país de 120 católicos, la visita tiene un marcado carácter interreligioso, es decir, el diálogo con el islamismo moderado, y con la misma pretende tender nuevos puentes hacia su deseado viaje a Moscú, al que se opone el patriarca ortodoxo Alejo II.
Juan Pablo II ya ha visitado siete países que formaron parte de la URSS: Letonia, Estonia, Lituania, Ucrania, Kazajistán, Armenia y Georgia y con Azerbaiyán —y a la espera de ir a Bielorrusia—, habrá cerrado el “cerco” hacia su anhelada visita a Rusia.