- Puntos críticos de Reparto Schick, San Judas, Jonathan González, Primero de Mayo y Villa Venezuela
Noel Hernández Ramos [email protected]
El derrame de aguas negras en calles y viviendas será menos frecuente durante el invierno que recién comienza, debido a los trabajos especiales de limpieza que se hicieron en manjoles y tuberías, aseguró Alonso Raudales, gerente de Alcantarillado Sanitario de Managua.
Raudales explicó que la acumulación de basura es la principal causa de obstrucciones del sistema de alcantarillado sanitario de la capital, así como el daño y robo de las tapas de los manjoles.
Según el funcionario, existen barrios donde las personas ocupan los manjoles como basurero, ya que se ha visto que levantan las tapas, introducen la basura y los vuelven a cerrar. “No hay una educación para el cuido del sistema de aguas negras en la ciudad”, agregó.
Sin embargo, las tuberías se congestionan aún más durante el invierno, debido a las conexiones que las personas hacen del descargue de aguas pluviales de sus viviendas al sistema de alcantarillado.
“Hemos estado trabajando, en este período seco, en sectores de Managua donde las obstrucciones o derrame de aguas negras incidieron mucho el año pasado”, expresó.
MANTENIMIENTOS
Indicó que en estos sectores se procedió a efectuar una serie de mantenimientos de tuberías y limpieza de manjoles.
El gerente de Alcantarillado Sanitario señaló que en época de invierno hay algunos puntos críticos en la ciudad de Managua donde generalmente ocurren derrames de aguas negras.
Estos puntos se localizan en barrios como Reparto Schick, San Judas, Jonathan González, Primero de Mayo y Villa Venezuela.
“En esos sectores hemos estado yendo muy seguido por la problemática en los daños de los manjoles porque generalmente en el invierno hay una cantidad de viviendas que conectan los bajantes de las aguas pluviales a las tuberías de alcantarillado”, señaló.
De acuerdo con el funcionario, esto provoca que las tuberías de alcantarillado se saturen, y, por consiguiente, hace que las aguas negras retornen, en algunos casos dentro de las viviendas y en otros casos fuera de los manjoles de las calles.
“Lo que sucede es que nos congestionan las redes con ese exceso de agua y comienzan a dar problemas en las calles, porque el agua negra se derrama en los manjoles y también en las mismas casas que están en niveles más bajos que las calles”, explicó el funcionario.