Adolfo Olivas Olivas/Corresponsal [email protected]
ESTELI.- Una enorme pared con la figura de Daniel Ortega, que data de la década de 1980 como símbolo de la combatividad de los sandinistas, se ha convertido en la “semilla de la discordia” entre las autoridades municipales de Estelí y la doctora Graciela González Molina, que contiguo a la Alcaldía demolió la casa que ocupaba el Movimiento Comunal, tras ser entregada por el Juzgado de Distrito de lo Civil.
El muro que dividía las oficinas del Movimiento Comunal Nicaragüense y de la Alcaldía Municipal de Estelí, está a punto de ser demolido por la señora González Molina, que ganó un juicio para que le entregaran la propiedad.
Sin embargo, para muchos sandinistas la “caída del muro”, sería un golpe psicológico para la militancia de ese partido opositor, que en los últimos 23 años mantiene el poder en el gobierno municipal de Estelí.
La doctora González Molina, dijo que su intención es derribar el muro porque pertenecía a la casa que ocupaba el Movimiento Comunal Nicaragüense, y que la Municipalidad construya su propia pared, para que el costado sur de la Alcaldía no quede al descubierto.
“Yo no quiero causarle perjuicio a la Alcaldía Municipal, pero la pared está inestable, pero lo que mejor sería negociar”, expresó la doctora González Molina, la que solicitó una reunión con el alcalde Francisco Valenzuela Blandón.
El síndico Alfredo Pérez, reconoció que la pared le pertenece a doña Graciela González Molina, pero que entraron en un proceso de negociación y que por el momento se acordó que el muro se mantendrá en pie.
“Es verdad, por el momento he decidido no demoler el muro, pero cuando yo comience la construcción del centro médico, vamos a continuar platicando para saber qué hacer con la pared”, refirió la señora González Molina.
El alcalde Valenzuela Blandón, manifestó que las autoridades municipales están anuentes a conversar con la propietaria de la pared, para que el retrato del líder sandinista Daniel Ortega continúe intocable.