Los niños y niñas de Puerto Morazán cuentan ahora con la Escuela de “Paz Alí” para recibir sus clases en mejores condiciones.

De la intemperie a las aulas

Cientos de niños de las comunidades rurales de Chinandega reciben clases bajo los árboles o en improvisados ranchos. Con esfuerzos de los maestros y apoyo de Organismos No Gubernamentales se ha logrado la construcción de algunos centros, pero aún falta mucho por hacer. Carol MunguíaCORRESPONSAL / [email protected] Cargando material escolar para sus alumnos sobre un […]

  • Cientos de niños de las comunidades rurales de Chinandega reciben clases bajo los árboles o en
    improvisados ranchos. Con esfuerzos de los maestros y apoyo de Organismos No Gubernamentales
    se ha logrado la construcción de algunos centros, pero aún falta mucho por hacer.

Carol MunguíaCORRESPONSAL / [email protected]

Cargando material escolar para sus alumnos sobre un polvoso camino, caminaba la profesora Paula Altagracia Palacios, directora de la Escuela “Merceditas Velásquez”, de la zona rural de Chinandega. Ella es la artífice de la construcción de un centro escolar para ese alejado sector del campo.

Apoyada por sus alumnos, la maestra transportaba cuadernos y lápices recién entregados por el Ministerio de Educación, Cultura y Deportes (MECD), la única ayuda que han recibido en este año lectivo.

El terreno de esta escuela fue donado por el doctor Juan Munguía Novoa, en 1980, cuando en ese entonces los niños recibían clases bajo un árbol de ceiba, castigados por el inclemente sol y los fuertes aguaceros que caracterizan al municipio, recordó la educadora, que atiende a una población escolar de 100 alumnos.

El organismo Plan Internacional, dedicado a ayudar a la niñez en sus necesidades, ha apoyado la construcción de la escuela, “pero aún falta mucho por hacer”, dijo la maestra.

“Plan nos construyó dos aulas de clases, pero nuestras necesidades son muchas. La escuela carece de agua potable para dar el vital líquido a los escolares y para reforestar el entorno”, sugirió la maestra.

Fue una suerte que Plan Internacional auspiciara a “ahijados” en ese sector. La ayuda vino por los “ahijados” de “Plan” y así se benefició al resto de niños que no tienen las mismas oportunidades, pero lograron parte de ese gesto de buena voluntad de los donantes, agregó.

Pese a ser recién inaugurada, la escuela lucía muy sucia. “Es que con esto que no llueve nos castigan las tolvaneras y el centro carece de persianas”, dijo un menor. Las maestras aseguraron que hay desinterés de los padres de familia en colaborar en la limpieza del lugar, y opinaron que si ellos participaran sería mucho más fácil mantener reforestada y limpia el área de un cuarto de manzana que pertenece a la escuela rural.

ORGANISMO COMPLETARÁ 27 ESCUELAS RURALES

Rehabilitar escuelas, entregar materiales escolares y uniformes, y brindar capacitación a maestros, es parte de la valiosa ayuda que reciben cerca de cinco mil niños de los municipios de Chinandega, Puerto Morazán y Villanueva, a través del organismo Plan Internacional

“La calidad del aprendizaje de los niños ubicados en sectores rurales va acompañada de una infraestructura aceptable”, reconoció Eduardo Paucar, gerente de la Unidad de Programa de “Plan” en Chinandega, quien manifiesta que 20 de las 27 escuelas a rehabilitarse en la zona ya fueron entregadas a sus beneficiarios.

La mayor inversión se desembolsó en la Escuela “Merceditas Velásquez”, en la comunidad La Grecia No. 4, de Chinandega, donde se construyeron dos aulas de clases, con un valor aproximado de siete mil dólares.

“Están pendientes dos aulas en la comunidad de Las Pozas, jurisdicción de Palacios, en Puerto Morazán”, dijo el funcionario, quien insistió que los proyectos educativos son auspiciados por el Gobierno de Holanda.

BUENOS PADRINOS

Plan Internacional, organismo que apoya a la niñez, facilita fondos para los niños nicaragüenses. Son recursos económicos que llegan a Nicaragua a través del patrocinio.

“Es a través de ellos que hemos entregado útiles escolares y uniformes a cerca de cinco mil alumnos en este ciclo lectivo, como una forma de estimularlos a estudiar y promover la retención escolar en las escuelas con las que contribuye Plan”, dijo Eduardo Paucar, gerente de la Unidad de Programa de “Plan”, en Chinandega.

Indicó que hay aproximadamente seis mil “padrinos” de niños nicas. Los “padrinos” recién acaban de mandar regalos para sus “ahijados”, los cuales consisten en juguetes o material didáctico. Además de estos presentes los “padrinos” entregan el costo de 15 dólares mensuales para cada menor.

“Plan” reúne al menos 75 mil dólares por esa vía y en el segundo año, de tres que está contemplado que dure el proyecto, las inversiones totales por escuela son de 15 y 20 mil dólares, según las necesidades. Lo anterior incluye la capacitación a 500 maestros de estas 27 escuelas.  

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí